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Se desconoce con certeza el móvil de los asesinatos.
"Mis pensamientos y oraciones son para los heridos y las familias de los que han muerto", agregó el mandatario.
"Ver caer a esos bravos estadounidense en el campo de batalla en el extranjero ya es bastante difícil. Verlos tomados por blancos en una base militar y en suelo estadounidense es aterrador", dijo Obama.
El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, dijo estar "profundamente afligido" por el sangriento tiroteo.
"Puedo asegurar que el departamento de Defensa hará todo lo que esté en su poder para ayudar a la comunidad de Fort Hood a atravesar estos momentos difíciles", añadió.
El departamento de Seguridad Interior, a cargo de la lucha contra el terrorismo, indicó que aún era demasiado pronto para determinar el móvil del tiroteo.
En un comunicado, el senador por Texas John Cornyn advirtió contra toda conclusión apresurada y la difusión de "rumores o informaciones inexactas" sobre las razones del incidente.
Una de las principales asociaciones musulmanas estadounidense, Cair, condenó asimismo el tiroteo. "Ninguna ideología política o religiosa pueden justificar o excusar tal violencia gratuita y ciega", indicó la asociación en un comunicado.
Situada en el centro de Texas, entre la capital Austin y la ciudad de Waco, Fort Hood es la mayor base del ejército estadounidense y cubre cerca de 880 km2, casi tanto como la ciudad de Nueva York, según se indica en su página web. Unos 50.000 soldados y 9.000 empleados civiles están destacados en ella, según la cadena CNN.
"Los soldados y sus familias así como los civiles que trabajan aquí están destrozados", declaró el general Cone.




