Riyad - El presunto jefe de Al-Qaeda en Arabia Saudita, el marroquí Yunes Mohammed Ibrahim al-Hayari, murió ayer en Riyad en un enfrentamiento con las fuerzas sauditas de seguridad.
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Según el Ministerio del Interior saudita, el enfrentamiento estalló durante un operativo en el este de la capital.
En un comunicado, el Ministerio del Interior presentó a Al-Hayari como el «jefe de la sedición» y afirmó que el experto en explosivos marroquí, « directamente implicado en acontecimientos ocurridos en el país, fue recientemente propuesto para encabezar Al-Qaeda en la península arábiga».