Una manifestante venezolana resumió así el reclamo de las 10 mil personas que marcharon en Caracas contra Hugo Chávez.
Caracas (ANSA, EFE, AFP, LF) - La oposición venezolana realizó ayer en Caracas su mayor manifestación callejera desde 2003, en la que exigió la renovación del poder electoral para los comicios presidenciales de diciembre y la unidad de sus dirigentes para «rescatar la democracia».
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Desde la avenida Francisco de Miranda, en la urbanización Altamira, bastión opositor del este capitalino, partió la movilización multitudinaria, que concluyó con la intervención de los principales dirigentes opositores en la céntrica avenida Libertador. Bajo el lema «Unidos para salvar la democracia», alrededor de 10 mil opositores marcharon con pancartas, banderas nacionales y fotografías de dirigentes arrestados, como el presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Carlos Ortega, condenado a 16 años de prisión en diciembre de 2005.
Ortega comandó la huelga de 63 días a finales de 2002 que intentó forzar la renuncia de Hugo Chávez y paralizó la industria petrolera local.
«Hoy estamos encendiendo una nueva esperanza en nombre de la democracia, de la unidad, del respeto a los derechos de los venezolanos», expresó durante la marcha el presidente del partido socialcristiano Copei, Eduardo Fernández.
Por su parte, el dirigente opositor Antonio Ledezma reclamó la designación de una directiva nueva del Consejo Electoral para, dijo, lograr «elecciones limpias» en diciembre, cuando Chávez espera ser reelegido con 10 millones de votos.
«Aquí lo que está planteado es unirnos de nuevo. No podemos hablar de aspiraciones personales hasta tanto no haya un Consejo Electoral confiable, después de eso debe escogerse un candidato único», sostuvo Ledezma.
En tanto, el secretario general de la socialdemócrata Acción Democrática, Henry Ramos Allup, se mostró satisfecho por la masividad de la concentración opositora.
Aseguró que la oposición «ha entendido que su deber es movilizarse democrática y pacíficamente para luchar en la calle por lo que nos está negando el gobierno: el reconocimiento a nuestros derechos electorales, el derecho a no tener presos políticos y a expresarnos con libertad sin temor a la represión».
Fue la primera movilización opositora del año, tras el sorpresivo retiro de las elecciones parlamentarias de 2005 para boicotear el proceso, alegando desconfianza en el sistema de votación y en las autoridades electorales.
La marcha fue convocada por 23 organizaciones opositoras para conmemorar los 48 años de la caída de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958, a tan sólo dos días del inicio del Foro Social Mundial, que, según Chávez, reunirá a 150.000 participantes de todo el mundo.
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