Ciudad del Vaticano (ANSA)- El papa Juan Pablo II denunció ayer en su mensaje navideño «las guerras y conflictos», la «plaga del terrorismo» y las «muchas formas de violencia» que «dañan a personas débiles e inermes», y llamó a combatirlas con «la esperanza de paz».
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El Papa leyó el mensaje desde la explanada de la Basílica de San Pedro, sentado en su sillón móvil, e invocó la ayuda de Dios. En la 26ª Navidad de su pontificado, Karol Wojtyla hizo una fuerte exhortación para derrotar tantos males.
«Sálvanos de los grandes males que desgarran a la humanidad en este inicio del tercer milenio», pidió el Papa dirigiéndose a Dios.
•Invitación
«Sálvanos de las guerras y de los conflictos armados que devastan regiones enteras del globo, de la plaga del terrorismo y de muchas formas de violencias que atentan seriamente sobre personas débiles e inermes», añadió.
Juan Pablo II invitó a no desalentarse frente a los males que afligen a la humanidad de hoy y pidió a todos que se comprometan con coraje para buscar la paz, que es posible y es un deber, y pidió paz sobre todo para el Medio Oriente.
•Esperanza
«Sálvanos del desaliento al afrontar los caminos de la paz, difíciles pero posibles, y por ende un deber, caminos urgentes pero posibles y necesarios, sobre todo en la tierra donde tú naciste, príncipe de la paz», dijo el Papa en su mensaje Urbi e Orbi, que se convirtió en invocación y oración.
Aunque anciano y enfermo, y con dificultades para hablar, el pontífice no renunció a extenderse en su mensaje para explicar su pensamiento sobre la paz y su sentido de la convivencia humana, y pidió tener «esperanza» de un mundo mejor para todos.
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