23 de noviembre 2005 - 00:00

Merkel comenzó su era en medio de marcado pesimismo

Angela Merkel ayer, al jurar como nueva canciller de Alemania. Es la primera mujer en ocupar el cargo.
Angela Merkel ayer, al jurar como nueva canciller de Alemania. Es la primera mujer en ocupar el cargo.
Berlín (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - La líder democristiana alemana Angela Merkel asumió ayer como canciller en medio de un elevado escepticismo de la población. Su nombramiento fue formalizado por el Bundestag ( Parlamento), con lo que se convirtió en la primera mujer en dirigir Alemania, en la primera canciller proveniente del Este hasta la reunificación y en la jefa de gobierno más joven en la historia de posguerra del mayor país de la Unión Europea (UE).

Según una encuesta del Instituto Allensbach para el diario «Frankfurter Allgemeine Zeitung», sólo 35% espera grandes avances en la economía, mientras que apenas 27% piensa que la «gran coalición» entre conservadores y socialdemócratas puede reducir el desempleo, uno de los principales problemas del país.

En otra medición de opiniones, difundida por el Canal de noticias N24, 61% de los alemanes no confía en que Merkel, quien liderará un heterogéneo gabinete, pueda afrontar los desafíos que tiene por delante mientras que 36% expresó su confianza en ese sentido. En la misma encuesta, 62% de los consultados expresó pesimismo sobre el nuevo gobierno, contra el voto de confianza de 34%.

Merkel, de 51 años, juró con la mano puesta sobre la Constitución ejercer su cargo «con todas sus fuerzas» y «con la ayuda de Dios». También sus ministros prestaron juramento ante el presidente del Parlamento, el democristiano Norbert Lammert.

Elegida por una amplia mayoría de diputados del Bundestag, la funcionaria es hija de un pastor protestante y originaria de la ex República Democrática Alemana.

Entre los 612 parlamentarios presentes en la Cámara baja, 397 votaron a favor, 202 en contra, 12 diputados se abstuvieron y un voto fue nulo. La mayoría absoluta era de 308 votos.

Unos 50 diputados de tres partidos de la «gran coalición» en el poder -el Partido Socialdemócrata (SPD), la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y su rama bávara, la Unión Social Cristiana (CSU)- votaron contra Merkel
.

«Señor presidente del Bundestag, acepto la elección», declaró Merkel muy emocionada tras anunciarse el resultado y mientras era rodeada por centenares de diputados que se acercaban para saludarla.

El canciller socialdemócrata saliente, Gerhard Schröder, quien había anunciado el lunes que votaría por Merkel, fue el primero en estrecharle la mano
. Los diputados de la CDU/CSU y del SPD se pusieron de pie para aplaudir prolongadamente a la nueva canciller.

• Señal

El presidente del Parlamento, Norbert Lammert (CDU), felicitó a la nueva canciller y le deseó «fuerza y éxito en su trabajo por nuestro país». «Es una fuerte señal para las mujeres y, por supuesto, también para algunos hombres», subrayó, suscitando la hilaridad de los presentes.

«Vamos a ver otro estilo político: un poco menos de espectáculo y glamour, un poco menos de ópera, pero en cambio ganaremos en sustancia», declaró por su parte el vicepresidente del grupo parlamentario de la CDU,
Wolfgang Bosbach, en alusión al canciller «mediático» y carismático saliente, Gerhard Shröder.

Tras la elección, Merkel se trasladó hasta el palacio berlinés de Charlottenburgo, residencia del presidente federal de Alemania,
Horst Köhler, quien le deseó «mucho éxito, mucha fuerza y la bendición de Dios» para afrontar su labor.

Posteriormente, se produjo el traspaso de poder de Schröder -quien se alejará de la política- a Merkel, con el nombramiento de los ministros del nuevo gabinete por el presidente Köhler.

Merkel encabeza el segundo gobierno de «gran coalición» de la historia de Alemania, después del gabinete de
Kurt Georg Kiesinger (1966-1969), debido a que la CDU/CSU y el SPD no obtuvieron los votos necesarios para una mayoría absoluta con sus respectivos aliados en las elecciones legislativas anticipadas del 18 de setiembre pasado.

Según el nuevo programa de gobierno,
para afrontar el déficit presupuestario -que oscila entre 35 mil y 40 mil millones de euros para 2007-, se implementarán nuevas medidas fiscales y reducciones de subsidios estatales. Mientras, el IVA será aumentado de 16% a 19% a partir del 1 de enero de 2007.

En esa fecha
se elevará además el impuesto a la riqueza, que llevará de 42% a 45% la alícuota máxima.

Además, se prevé un programa de inversiones públicas por 25 mil millones de euros destinados a relanzar el crecimiento y la ocupación laboral. Para sanear el presupuesto se ahorrarán 18 mil millones de euros, mientras de los aumentos fiscales provendrán 12 mil millones.

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