El oficialista Partido Acción Nacional (PAN, centroderecha) se convirtió en el gran derrotado en las elecciones del domingo en los estados de México y Nayarit, donde mantiene ventajas el Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro), principal fuerza de la oposición.
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El PAN, del mandatario Vicente Fox, puede quedar relegado a un tercer lugar en ambas elecciones, lo que encendería señales de alarma ante los comicios presidenciales del año próximo.
La victoria del PRI en el caso del estratégico estado de México (centrosur), el más próspero y poblado del país, donde gobernaba, fue abrumadora (de 2 a 1), aunque el abstencionismo rondó 60 por ciento.
En tanto, en el pequeño estado de Nayarit, occidente del país, el triunfo del PRI se produjo por un margen muy estrecho.
De todos modos, para el PRI estos resultados pueden ser el preámbulo de la reconquista de la Presidencia de la República, que mantuvo en su poder por 71 años hasta 2000, al ser desplazado por el PAN.
El candidato del PRI a gobernador por el estado de México, el abogado de 43 años Enrique Peña, obtenía 47,34 por ciento de los votos tras computarse 91,05 por ciento de los votos.
En tanto, el panista Rubén Mendoza registraba 24,87 por ciento de la votación y la izquierdista Yeidckol Polevnsky, de la alianza Partido Revolucionario Institucional-Partido del Trabajo, obtenía 24,2 por ciento, según los últimos conteos oficiales.
La elección amenaza con dirimirse en los tribunales, ya que la candidata izquierdista desconoció el triunfo y acusó a Peña de "rebasar los límites de gasto en las campañas" establecidos por las autoridades.
Respecto a Nayarit, gobernado por una coalición PAN-PRD, al contabilizarse 93,4 por ciento de los votos, según el último recuento oficial, el candidato del PRI Ney González obtenía 46,01 por ciento de los votos, contra 42,73 de Miguel Angel Navarro, de la Alianza por Nayarit, encabezada por el izquierdista PRD.