Miles de paraguayos, convocados por la coordinadora agrícola, sindicatos de camioneros y más de 60 organizaciones civiles, protagonizan este lunes una manifestación, denominada "civilazo", contra un paquete de ajuste del gobierno, tras haberlo forzado en junio pasado a renunciar a un programa de privatizaciones.
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El "civilazo", de tres días, será -según los organizadores "la mayor movilización realizada por las sociedad civil paraguaya" contra el gobierno del presidente Luis González Macchi.
El mandatario, que lleva tres años y medio de gestión, ha sido objeto de reiteradas denuncias por corrupción y de caos administrativo del Estado.
Las organizaciones de productores agrícolas, a los que se adhieren camioneros, taxistas, sindicatos de trabajadores, funcionarios y asociaciones campesinas, sacaron a las principales rutas del país sus tractores e implementos agrícolas, camionetas, rodados de doble eje y semiremolque, para presionar al Gobierno.
En varias ciudades paraguayas, incluida la capital Asunción, centenares de taxistas encolumnados en caravanas provocaron embotellamientos irritantes, en adhesión a la protesta.
La plataforma común busca la implementación de un plan de emergencia social y la erradicación de la corrupción, al tiempo que rechaza el Proyecto de Ley de Transición Económica que busca aumentar el IVA del 10% al 12% y determina la supresión de 5.000 cargos públicos, reclama la disminución del precio del gasoil, y rechaza los aumentos en las tarifas de los servicios públicos.
El gobierno busca la aprobación de la Ley de Transición Económica -que la oposición denomina "Impuestazo"- para obtener un crédito de 200 millones de dólares del FMI. El ministro de Agricultura, Darío Vongarten, dijo este lunes que todos los pedidos de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), la poderosa organización de productores, fueron satisfechas y que la protesta "no tiene sentido".
Antonio Ibañez, presidente del Instituto de Bienestar Rural (IBR), dijo por su lado que "el Gobierno tiene información de que los partidarios de (el general Lino) Oviedo van a tratar de desviar la protesta de sus objetivos originales".
El Partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Unace) que lidera Oviedo, refugiado en Brasil, proscripto por el Gobierno, promueve la renuncia del presidente González Macchi.
Una gran manifestación en junio pasado, que dejó como saldo un muerto, abortó la intención gubernamental de privatizar las compañías estatales de teléfonos y agua, uno de los requerimientos del FMI.
Una manifestación hace una semana en Asunción fue reprimida por la policía, y dejó más de 130 heridos.
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