Caracas (Reuters, ANSA, AFP) - Los dos militares venezolanos que saltaron a la arena política al exigir el jueves la renuncia del presidente Hugo Chávez, se presentaron ayer ante sus superiores, luego de un fin de semana que profundizó las dudas sobre el futuro del actual gobernante. Tras declarar durante varias horas, ambos ratificaron su postura y pidieron al pueblo que «abra los ojos».
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El consejo militar de la Guardia Nacional dispuso un proceso en libertad para el capitán Pedro Flores, quien secundó al coronel del aire Pedro Soto en el pedido de renuncia de Chávez.
Soto, por su parte, se presentó en la base aérea Francisco de Miranda del aeropuerto caraqueño La Carlota y luego de declarar durante ocho horas, también quedó en libertad.
El plazo dado por el comandante de la Fuerza Aérea, Régulo Anselmi, vencía al mediodía de ayer, bajo pena, en caso de no obediencia, de ser considerado desertor. Los acompañantes del militar rebelde lo acompañaron con un cacerolazo y con carteles que pedían «Chávez renuncia». Paralelamente, los seguidores del actual presidente realizaron una marcha por el sector más humilde de la ciudad.
•Prohibición
«Vengo a dialogar, no a entregarme. Sólo se entregan los delincuentes.» Agregó que sólo intenta expresar lo que siente «el pueblo de Venezuela y la FAN (Fuerza Armada Nacional); eso no es ilegal». Sin embargo, el artículo 330 de la Constitución venezolana establece que los miembros activos de las fuerzas armadas pueden votar «sin que les esté permitido optar a cargo de elección popular, ni participar en actos de propaganda, militancia o proselitismo político».
Al ser consultado sobre el calificativo de traidor que utilizó Chávez, Soto respondió: «¿Traidor? Yo quisiera saber quién es más traidor, si el hombre que expresa sus ideas o el que vende su país a la guerrilla colombiana». El presidente Chávez hablará hoy a la noche al país, y se estima que informará «importantes novedades».
En el caso de Flores, el comandante de la Guardia Nacional, Francisco Belisario Landis, informó que se le abrirá un consejo de investigación porque «desarrolló actividades inadecuadas».
Soto había exacerbado la crisis en la sociedad venezolana cuando pidió la palabra en un congreso sobre la libertad de prensa y tildó a Chávez de «antidemocrático». Posteriormente, encabezó una marcha a la residencia presidencial para exigir personalmente la dimisión al mandatario. El apoyo popular a Soto fue menguando durante el fin de semana, y a pesar de que dijo hablar «en nombre de 75%» de los militares, sólo logró sumar a Flores a su proclama.
En los últimos meses se profundizó una división cada vez más tajante entre los seguidores de la «República Bolivariana» de Chávez, que suelen manifestar en los barrios pobres, y sectores de clase media y empresarios que lo hacen en la plaza Altamira, del barrio El Chacao.