Millones de chiitas peregrinaron en Irak para celebrar la Ashura

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La festividad religiosa musulmán chiíta de Ashura se realizó sin mayores hechos de violencia en Irak, luego de que se desplegara una alta seguridad para salvaguardar a millones de eventuales ataques sangrientos, que estropearon peregrinaciones pasadas.

En las mezquitas y santuarios a lo largo de Irak, millones de chiítas, iraquíes y extranjeros, conmemoraron la muerte del nieto del profeta Mahoma, el imán Hussein, durante la batalla de Kerbala en el 680 D.C., un evento que define al chiísmo y su enfrentamiento con el Islam sunita.

Parlantes transmitieron cantos tradicionales del Ashura en Bagdad y la ciudad de Kerbala, 80 kilómetros al sur de la capital, donde cientos de miles de peregrinos vestidos de negro se reunieron en las afueras del santuario de techo dorado del imán Hussein.

Varios caminaron varios kilómetros para llegar allí, en procesiones que en el pasado han sido frecuentemente un blanco de los insurgentes islamistas sunitas.

Unos 20.000 miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes formaron cordones en torno a Kerbala, se prohibió el transito de vehículos y 1.000 francotiradores fueron desplegados en los tejados de los edificios. Los soldados vigilaban con perros y aparatos para rastrear explosivos.

El Gobierno iraquí liderado por chiítas endureció la seguridad para el evento en los últimos años, pero una pacífica celebración de Ashura era especialmente importante este año, ya que se acercan las elecciones parlamentarias del 7 de marzo.

El partido del primer ministro chiíta Nuri al-Maliki presentará candidatos sobre una plataforma de ley y orden, pero una serie de sangrientos ataques con bombas en Bagdad en los últimos meses han erosionado sus pretensiones de haber sofocado la violencia en Irak.

"Estos esfuerzos hacen una gran diferencia en el éxito del peregrinaje, y pensamos que el Gobierno hizo esfuerzos mayores debido a las elecciones. De otra forma, ¿por qué la seguridad no fue tan buena en años anteriores?", señaló el peregrino Nasser Hussein.

Saddam Hussein, quien era sunita, estableció estrictos límites al tradicional peregrinaje a Kerbala, pero desde que fue derrocado en el 2003 el Ashura se ha convertido en una muestra de fortaleza de la mayoría chiíta de Irak y en el principal blanco de los insurgentes sunitas.

Grupos como Al Qaeda consideran a los chiítas herejes debido a su veneración a Hussein y a la familia del Profeta Mahoma, quienes son respetados, pero no al mismo nivel por los sunitas.

En la cúspide de los 10 días que dura Ashura, grandes multitudes golpean sus pechos y cabezas en señal de luto y cantan relatos sobre la muerte de Hussein en el campo de batalla de Kerbala.

En la recordada batalla, Hussein junto a sus seguidores realizó una última oposición desesperada contra los ejércitos del califa Yazid, a quien los chiítas ven como un opresor.

A pesar de la rigurosa seguridad, han habido ataques esporádicos y de pequeña escala contra los peregrinos en los últimos días. Una bomba en un camino dejó en la mañana del domingo cuatro peregrinos muertos y otros 18 heridos en Tuz Khurmato, en el norte de Bagdad. Otra dejó dos peregrinos muertos y ocho heridos el sábado en Bagdad.

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