20 de julio 2007 - 00:00

¿Nuevo paraíso de la cocaína?

Caracas - El papel de Venezuela en el tráfico global de drogas está creciendo rápidamente, con traficantes ocultando cocaína en las redes camaroneras de pequeños barcos de pesca o bajo los asientos de cuero de los lujosos jets que pasan por Caracas.

Especialistas internacionales en la lucha antidrogas dicen que la corrupción de las fuerzas de seguridad ha convertido al país en una de ruta clave para los contrabandistas, que pasan la cocaína desde la vecina Colombia -el mayor productor mundial- hacia los mercados de Europa y Estados Unidos.

Estados Unidos achaca buena parte de la responsabilidad al presidente Hugo Chávez, el líder socialista que se ha erigido como el más virulento de los críticos de la Casa Blanca y su principal rival en América latina.

Washington acusa a Chávez de avivar el narcotráfico por haber roto relaciones con la agencia antinarcóticos estadounidense (DEA) en 2005 y por hacer poco para limpiar los cuerpos policiales de jefes corruptos y arrestar a capos colombianos que se esconden en el país.

«El entorno permisivo y corrupto que existe en Venezuela ha conducido a un mayor narcotráfico, menos incautaciones y a un aumento de los vuelos sospechosos de transportar drogas en los últimos 12 meses», dijo Anne Patterson, asistente de la Secretaría de Estado estadounidense, en marzo.

En una muestra de lo cómodos que se sienten los narcos exportando a través de Venezuela, unos contrabandistas fueron arrestados cargando fardos de cocaína en un avión privado con destino a Africa en plena pista de aterrizaje del principal aeropuerto de la turística isla de Margarita.

No esperaban ser apresados debido a que la operación, gestionada por cárteles colombianos y mexicanos para transportar más de dos toneladas de cocaína al Congo, también involucraba a altos funcionarios policiales y al jefe antinarcóticos de la región.

Sin embargo, el gobierno dijo que su detención demuestraque Venezuela mantieneuna postura seria a la hora de presionar a las bandas y abordar el problema de la droga.

«Lo que se ve ahora en Venezuela es que los traficantes ya no se molestan en esconder la droga en café o en cacao, simplemente la cargan en bolsas de viaje», dijo un diplomático europeo.

Aviones a reacción o barcos de pesca con poderosos motores transportan enormes cargamentos de cocaína desde Venezuela hacia Haití, la República Dominicana y otros destinos en el Caribe, en ruta hacia Europa. Otros envíos atraviesan América Central y México, el principal pasillo de cocaína del mundo, hacia Estados Unidos.

Washington dice que unas 200 toneladas de cocaína anuales, cerca de una cuarta parte del suministro mundial, parten actualmente de Venezuela. También se queja de que las incautaciones internacionales de narcóticos provenientes del país sudamericano se han más que triplicado en 2006.

Buena parte de la cocaína es primero introducida en Venezuela a través de la frontera de 2.200 kilómetros que comparte con Colombia.

La oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Crimen afirma que Venezuela fue el país de tránsito más utilizado en los envíos hacia Europa en 2005.

Chávez insiste en que el tráfico de drogas no es nada nuevo y rechaza las acusaciones de una corrupción rampante.

Su gobierno, cuyo principal eje en política exterior es oponerse lo que considera imperialismo estadounidense, dice que expulsó a los agentes de la DEA por espionaje y que están coordinando sus propias operaciones antinarcóticos.

El ministro del Interior, Pedro Carreño, dijo que Estados Unidos utiliza los acuerdos de cooperación antidroga para introducirse militarmente en América latina, y que Venezuela no ha querido caer en esa trampa.

Mientras expertos europeos coinciden en que el volumen de tráfico se ha disparado, algunos ponen en duda las altas cifras que presentan funcionarios estadounidenses y dicen que Venezuela coopera con la marina europea en el Caribe.

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