Obama reelecto: "Lo mejor está aún por venir"
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El multimillonario Romney basó su campaña en criticar el balance económico de Obama, quien a su vez se erigió en defensor de la clase media.
Un grito de júbilo se dejó escuchar en el país tras conocerse el triunfo de Obama, desde Chicago hasta Nueva York, pasando por la Casa Blanca, donde una multitud de admiradores se reunió cantando las consignas de "Cuatro años más", "USA, USA" y "Obama, Obama", desafiando al intenso frío.
En Times Square, uno de los lugares más emblemáticos de Nueva York, miles de personas celebraron ruidosamente agitando banderas y cantando.
"Oh, Dios mío, estoy tan feliz", dijo Jill Zaggo, un comediante de Broadway, añadiendo que "con Romney teníamos tanto miedo porque él iba a recortar todos los fondos para los artistas".
La dura pelea entre Obama y Romney arrancó muy pareja al inicio de la velada electoral y el suspense solo se terminó hacia la madrugada del miércoles, cuando las principales televisoras anunciaron el triunfo de Obama en la gran mayoría de los estados clave, lo que selló su reelección.
Obama, quien alcanzó la Casa Blanca en 2008 enarbolando un lema de esperanza y cambio, logró lo impensado: es apenas el segundo mandatario demócrata que logra un segundo mandato desde la Segunda Guerra Mundial, junto a Bill Clinton, y el primer presidente reelecto desde 1930 con una tasa de desempleo mayor al 7,2%.
Pero ahora el mandatario tiene por delante un catálogo de enormes retos, empezando por la necesidad de enterrar totalmente la crisis económica, resolver el déficit fiscal estadounidense, lograr la instauración de su gran reforma sanitaria y retirar a las tropas de Afganistán en 2014.
Una de sus promesas incumplidas ha sido la reforma migratoria, que no logró hacer avanzar en el Congreso, aunque se ganó simpatías entre los hispanos, la primera minoría del país con 52 millones de personas, al emitir una directiva en junio pasado que suspendió las deportaciones de jóvenes estudiantes sin papeles.
Obama insistió poco antes de las elecciones en que la reforma migratoria seguía siendo una de sus prioridades, pero para ello tendrá que sortear la oposición republicana, que el martes conservó su mayoría en la Cámara de Representantes, que renovaba sus 435 escaños.
En el Senado, donde estaban en juego un tercio de los escaños, los demócratas parecían retener su corta mayoría, pero eso podría no serle suficiente a Obama en el tema migratorio, muy polémico en este país donde viven más de 11 millones de indocumentados, la mayor parte de ellos hispanos.
Los hispanos dejaron en evidencia su fortaleza electoral al votar masivamente por la reelección del presidente Obama.
"Los latinos jugaron un papel clave en la configuración del paisaje político de la nación esta noche", dijo en un comunicado Arturo Vargas, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO), una organización que había anticipado una participación récord de más de 12 millones de hispanos.
Además del voto hispano, el afroestadounidense, el voto de las mujeres y de los jóvenes volvieron a ser decisivos en la contienda, y le permitieron ganar a Obama el voto popular frente a Romney.
La elección presidencial fue el acontecimiento más tuiteado en la historia del país: más de 20 millones de mensajes enviados desde el principio de la jornada.
La jornada no estuvo exenta de algunas irregularidades, y en la madrugada del miércoles funcionarios electorales detuvieron el recuento de votos en Florida, único estado que no anunció resultados por la estrecha diferencia entre Obama y Romney, pero que ya no tendrá incidencia en el triunfo del mandatario.
El presidente, que volverá a la Casa Blanca la tarde del miércoles, comenzaba a ser felicitado por los líderes mundiales, como el presidente francés, Francois Hollande, el primer ministro británico, David Cameron, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente chino, Hu Jintao.




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