14 de marzo 2003 - 00:00

Ofensiva de Lula para alinear al PT

San Pablo (ANSA, AFP) - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, lanzó una fuerte ofensiva para alinear con su gobierno a los sectores más radicalizados de su fuerza, para lo que concurrirá a una polémica y trascendente reunión del Partido de los Trabajadores (PT) que se realizará este fin de semana en San Pablo.

Lula confirmó ayer su asistencia al primer encuentro de la cúpula del PT desde que la agrupación asumió el poder en Brasil, el último 1 de enero. Lula participará de la reunión mañana por la mañana y luego viajará al estado sureño de Santa Catarina, donde presenciará una función de ballet.

La cumbre partidaria estuvo en duda hasta ayer mismo, ya que algunos dirigentes petistas no querían reabrir el conflicto con los sectores rebeldes que se oponen a la política económica oficial, que en los últimos días habían bajado el tono de sus críticas.

Pero finalmente, la cúpula del PT decidió apostar fuerte, y el titular de la agrupación, José Genoíno, dijo que los sectores moderados que dominan el partido intentarán que sea aprobada una resolución que asuma como propia la política económica del gobierno. «Estoy haciendo la resolución. En resumen, dirá que el PT es el partido del gobierno, que apoya al gobierno y a su política económica, las reformas y las iniciativas en el área social», dijo Genoíno. «Pero no pretendo imponer nada, sino debatir con todos los compañeros. Si la resolución es aprobada por la mayoría, todos tendrán que cumplirla al pie de la letra», agregó.

La política económica ortodoxa del ministro de Hacienda, Antonio Palocci, ha provocado duras críticas de los sectores que forman la llamada «ala izquierda» del PT, que acusan a Lula de estar implementando «el modelo conservador que tanto combatía» en tiempos de Fernando Henrique Cardoso. Uno de los líderes de estos sectores, el diputado Joao Batista de Araújo, más conocido como Babá, dijo: «Quien tiene que ser 'encuadrado' es quien traicionó al congreso del partido, realizado en diciembre de 2001. Voy a decir eso en la reunión» del fin de semana.

En ese congreso, el PT elaboró un programa de gobierno que preveía la «ruptura» del modelo económico de Cardoso y la «revisión» del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Pero en junio de 2002, en plena campaña electoral, Lula firmó un documento conocido como «Carta al pueblo brasileño», en el que se comprometió a respetar todos los contratos, pagar la deuda y mantener las metas de superávit fiscal e inflación.

El diputado Babá también criticó al líder del gobierno en el Congreso, el senador Aloízio Mercadante, quien -en un mea culpa sin precedentes- aseguró que el PT «se equivocó en la oposición cuando se opuso a la reforma tributaria y previsional», durante el gobierno anterior. La ofensiva de la cúpula partidaria no es casual. Lula ya anunció que a partir de mayo enviará al Congreso sus dos principales proyectos, cuya suerte podría definir la de su propia gestión: la reforma previsional y tributaria.

El jefe de la Casa Civil (jefe de Gabinete),
José Dirceu, el hombre más cercano al presidente, aseguró ayer que el gobierno está dispuesto a pagar los costos políticos necesarios para lograr la aprobación de esas reformas.

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