15 de agosto 2005 - 00:00

Oficialismo denuncia un "golpe mediático"

Brasilia (ANSA) - Movimientos sociales y partidos de izquierda saldrán a las calles a favor y en contra del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, al tiempo que aumenta el rechazo de amplios sectores de la sociedad ante un posible juicio político por denuncias de corrupción.

Mientras tanto, el presidentede la Conferencia Nacional de Obispos Brasileños (CNBB), Geraldo Majilla Agnello, enfatizó ayer: «Dios nos libre de un juicio político».

«No creo que se llegue hastaun juicio político. Es más: Dios nos libre de llegar a tal proporción», pidió el obispo en apoyo clave al mandatario.

Pocos días después de haber pedido «perdón» al pueblo brasileño por el escándalo de corrupción que atraviesa su gobierno, Lula podrá medir esta semana hasta qué punto aún sigue contando con la capacidad de movilizar la base social que lo llevó al poder en 2002.

Mañana, Día Nacional de Coordinación de los Movimientos Sociales, Brasilia será escenario de un acto con tres de los mayores movimientos sociales del país: la Central Unica de los Trabajadores (CUT), el Movimiento Sin Tierra (MST) y la Unión de Estudiantes (UNE).

La cita avanzará «contra el intento golpista de los medios y de la oposición de agendar el impeachment del presidente Lula», explicó ayer el secretario nacional de Comunicación de la CUT, Antonio Carlos Spis.

• Manifestaciones

El sindicalista se refirió así a la gran cantidad de artículos, encuestas y editoriales publicados el fin de semana sobre la probabilidad de un pedido de juicio político a Lula da Silva.

Brasilia volverá a ser el ámbito de manifestaciones un día después, cuando el miércolesmarchen las tendencias de izquierda «no lulistas», como
Socialismo y Libertad (PSOL), Socialista de Trabajadores Unidos (PSTU), Democrático Laborista (PDT) y Popular Socialista (PPS), que ya analizan presentar una lista única en las próximas elecciones de 2006.

«La responsabilidad del presidente es evidente. Queremos la cabeza de Lula», disparó el diputado Joao Batista Araújo, del PSOL, que fue expulsado del PT a fines de 2003, junto con otros dos diputados y la senadora Eloísa Helena.

Pero aunque la extrema izquierda le reclamará a Lula por su supuesta responsabilidad en los casos de corrupción, la cita del miércoles no propiciará un proceso de « impeachment» en su contra. «Para
nosotros, la salida de Lula debe ser fruto de un movimiento de masas», subrayó Araújo.

«La discusión sobre el impeachment es, por sí sola, una salida de la derecha, que quiere derrotar al presidente, al PT y sobre todo, a la izquierda y la participación popular en la política», sostuvo
Joao Pedro Stedile, coordinador nacional del MST. «Sería precipitado el impeachment», opinó a su vez Tales Castelo Branco, del Instituto de Abogados de San Pablo. Asimismo, el presidente de la Orden de Abogados de Brasil, Roberto Busato, afirmó que «no hay razones para pedir el alejamiento de Lula».

Dejá tu comentario

Te puede interesar