La Habana (AFP, Reuters, ANSA) - El gobierno de Fidel Castro advirtió que no permitirá un éxodo masivo de Cuba hacia las costas del estado de Florida y acusó a exiliados en los Estados Unidos de promoverlo, a la vez que recibió acusaciones de parte de los anticastristas de pretender desviar la atención del «creciente movimiento de resistencia» en la isla.
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En los últimos días, las calles de La Habana fueron un hervidero de rumores sobre una supuesta salida el 4 de julio de personas que serían recogidas por embarcaciones que llegarían desde Miami, que está tan sólo a 140 kilómetros de distancia. «Se trata de vulgares provocaciones de la mafia terrorista de Miami», denunció un comunicado difundido en Radio Reloj. Además el programa televisivo Mesa Redonda señaló que en el exilio había «rabieta y pataleo» por las recientes manifestaciones en apoyo a la reforma constitucional que consagró «irrevocable» al régimen socialista.
El comunicado advirtió que cualquier embarcación que ingrese en aguas cubanas sin permiso sería interceptada y confiscada y su tripulación acusada de contrabando de personas.
Estrategia castrista
En agosto de 1994, en plena crisis provocada por la caída de la Unión Soviética, más de 35.000 cuba-nos se echaron al mar en precarias embarcaciones para tratar de llegar a los Estados Unidos.
En Miami el presidente del grupo anticastrista Hermanos al Rescate, José Basulto, estimó que los rumores responden a la «estrategia de Castro es desviar la atención internacional del creciente movimiento de resistencia para poder destruirlo».
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