Washington (AFP) - Un militar estadounidense, traductor en la base de Guantánamo en Cuba donde se encuentran detenidos los acusados de pertenecer a Al-Qaeda, fue acusado de espionaje y de «ayudar al enemigo», en el segundo caso de este tipo tras el arresto de un cape-llán musulmán.
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El militar, Ahmad I Al Halabi, fue arrestado el 23 de julio y está detenido desde entonces en la base de la fuerza aérea estadounidense en Vandenberg, California (oeste), indicó ayer un funcionario de Defensa estadounidense. Al Halabi fue acusado de espionaje, de ayudar al enemigo, de no acatar una orden, de fraude bancario y de perjurio, precisó el comandante Michael Shavers.
El anuncio de su arresto ocurrió tres días después del arresto de un capellán musulmán también afectado a Guantánamo, el capitán James Yee. Ambos fueron interceptados por agentes del FBI (policía federal) mientras bajaban de un avión fletado por el ejército, que provenía de Guantánamo, en la base aérea de la armada de Jacksonville y se les incautaron documentos clasificados como «secreto de defensa».
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