Pakistán sitió ciudad donde murió Osama e impone régimen de silencio

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Ocho días después del ataque estadounidense que costó la vida a Osama bin Laden en la ciudad de guarnición de Abbottabad, el ejército paquistaní impuso un cerco de silencio en torno al refugio, prohibiendo hablar a los vecinos y a los medios de prensa aproximarse.

La policía impide a los vecinos pasar por su calle en el barrio de Bilal Town, donde después del sorpresivo anuncio de la muerte de Bin Laden, hay más de 10.000 soldados y los periodistas del mundo llegaron en masa.

Tres días después de la muerte del líder de Al Qaeda había 500 periodistas y curiosos delante del portal del ahora mítico refugio. El ejército se hartó muy pronto de todos esos medios y desde el jueves, entre 400 y 500 soldados y policías fueron enviados para acordonar el barrio.

El ejército permite a los vecinos del barrio salir una vez por día para comprar alimentos pero les "aconsejó" no tener contacto con los cientos de periodistas que llegaron a la ciudad.

Algunos periodista recibieron de las autoridades la orden de abandonar inmediatamente la ciudad, por falta de visa adecuada, o, como algunas cadenas de televisión que cesen de hacer reportajes en directo, que de repente fueron declaradas "ilegales". Acosados por la situación, cada vez más habitantes del barrio piden a la prensa que se vaya, temerosos de eventuales represalias. 

Según fuentes policiales, el ejército detuvo al menos 25 personas en la ciudad en el marco de su investigación sobre la presencia de Bin Laden aunque algunos ya fueron liberados. Ahora, el ejército, que según algunas fuentes prevé destruir la casa, guarda silencio al respecto.

Todas estas medidas, así como el silencio incómodo de los habitantes, renuevan las sospechas sobre la si Pakistán colaboró o no con Bin Laden.

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