12 de noviembre 2004 - 00:00

Para EE.UU. se abre una oportunidad para la paz

Washington (EFE, ASN, AFP) - Desde todo el mundo se enviaron ayer salutaciones al pueblo palestino y se resaltó a Yasser Arafat como emblema de la lucha por la independencia, un reconocimiento que contó con las excepciones de Israel y Estados Unidos que, en cambio, ven en la muerte del conflictivo líder la desaparición de un obstáculo para la paz.

El presidente George W. Bush, que congeló desde el inicio las relaciones con Arafat (el palestino nunca fue recibido en la actual administración), expresó: «Esperamos para el pueblo palestino que el futuro traiga paz y el cumplimiento de sus aspiraciones para una Palestina independiente y democrática».

El secretario de Estado, Colin Powell, fue más explícito, al asegurar que EE.UU. hará «todo lo que podamos por apoyar y ayudar al pueblo palestino a avanzar hacia la paz en este período de transición», agregó Powell
. «A los ojos del pueblo palestino, Arafat encarnaba sus esperanzas y sueños de lograr un Estado palestino independiente», aseguró el jefe de la diplomacia de EE.UU.

En consonancia con el ostracismo que Washington aplicó a Arafat, Estados Unidos no estará representado en los funerales del líder palestino por una figura de primera fila sino por el subsecretario de Estado para Medio Oriente, William Burns.

En tanto, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, cuyo gobierno considera a Arafat como «terrorista», indicó que «los recientes acontecimientos pueden determinar un vuelco histórico en Medio Oriente». Al ser consultado sobre la muerte de Arafat, Sharon afirmó que «Israel está comprometido a obtener la paz y espera un acuerdo con los palestinos. Espero que el acuerdo sea alcanzado sin retrasos y que la nueva dirigencia palestina realice progresos y se comprometa a dialogar. La solución depende de parar el terrorismo y de actos concretos en contra del terrorismo. Espero que lo puedan hacer», sostuvo.

• Fin de una época

El viceprimerministro, Yossef Lapid, fue el más crudo al considerar «una buena noticia» la muerte del líder palestino. «Era un promotor del terrorismo, entre nosotros nadie llorará su muerte», dijo y agregó que a partir de ahora «un nuevo sol aparece no sólo en Israel, sino en el mundo entero».

También el líder laborista Shimon Peres, que compartió con Arafat y el premier israelí asesinado Yitzhak Rabin el premio Nobel de la Paz, dijo que la muerte del mandatario palestino «marca el fin de una época». «Es la muerte de un líder y el fin de una época: esto quiere decir que habrá nuevos líderes y que se abre un nuevo capítulo», dijo Peres, ex canciller y actual presidente del opositor Partido Laborista israelí. «El pueblo palestino sigue vivo», indicó Peres.

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