3 de junio 2005 - 00:00

Parlamento europeo discutirá la crisis

Bruselas (EFE, Reuters, AFP, ANSA) - El Parlamento europeo convocó ayer a un sesión extraordinaria para el miércoles próximo para debatir la severa crisis abierta en la Unión por los recientes rechazos de la Carta Magna en Francia y Holanda. La convocatoria de la Eurocámara fue resuelta en una reunión en la que participaron los presidentes de los distintos bloques del Parlamento junto con el titular de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, cuya cabeza muchos ya piden.

Fuentes del Europarlamento citadas por la cadena CNN+ de España indicaron que una corriente mayoritaria se inclina por « culminar el proceso de ratificaciones del tratado, pero al mismo tiempo extraer conclusiones de lo que está pasando», lo que abriría la puerta a una reforma.

En esa línea opinó el presidente del Parlamento comunitario, el español Josep Borrell, quien salió ayer a defender la necesidad de que continúe el proceso de ratificación de la Constitución en los diversos países.

• Requisitos

«No entiendo por qué no hay que pedir la opinión de los polacos y de todos aquellos que aún no se han pronunciado, porque está muy claro que el propio tratado dice que es necesario que seis países digan No para que se considere que el Tratado está definitivamente muerto», declaró Borrell a la prensa.

La actitud de los europarlamentarios es una reacción ante el resultado del referendo celebrado el miércoles en Holanda que rechazó la Constitución con 63% de los votos.

El gobierno holandés retiró ayer su proyecto de ley para aprobar en el Parlamento la Constitución europea, informó el primer ministro,
Jan Peter Balkenende, a través de su oficina de prensa.

Por su parte, el primer ministro de Luxemburgo y presidente de turno de la Unión Europea (UE),
Jean Claude Juncker, reconoció que los rechazos en Francia y Holanda colocaban al bloque europeo en «una posición peligrosa». «Quisiera saber cuál sería la situación de la economía europea si no tuviéramos la protección del euro y no se hubiera producido la ampliación que da estabilidad al continente», dijo Juncker.

El mandatario luxemburgués señaló que los rechazos en Francia y Holanda «sembraron dudas más en el exterior que en Europa», situación que «amenaza con disminuir la influencia política global de la UE».

Asimismo,
el canciller británico, Jack Straw -quien anunciará el lunes que el referendo sobre la Constitución europea, previsto para principios de 2006, se aplazará indefinidamente- dijo que el rechazo francés y holandés «plantea profundos interrogantes sobre la futura dirección de Europa».

Por su parte, se confirmó que el jefe de gobierno alemán, Gerhard Schröder, se reunirá con el presidente francés, Jacques Chirac, en Berlín para analizar la crisis y establecer una política común.

La oposición conservadora alemana, favorita para las elecciones generales de setiembre, pidió replantear las negociaciones para el ingreso de Turquía al bloque. La candidata conservadora a la Cancillería,
Angela Merkel, llamó ayer a no ignorar el rechazo a la Constitución europea en los referendos francés y holandés y ratificó la postura de sus filas contra el ingreso de Turquía en la UE.

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