Paro masivo de transporte público en Lima deja un centenar de detenidos
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La paralización obligó a la policía a reforzar la seguridad, asignando seis mil agentes.
En un intento de persuadir a los manifestantes de marchar por las calles de Lima, la policía desplazó a decenas de agentes a caballo para bloquear las vías aledañas al Congreso y al Palacio de Gobierno.
En algunos puntos de Lima, piquetes de huelguistas evitaron a pedradas la circulación de los escasos ómnibus que se animaron a salir a las calles.
El éxito del paro obligó a la Municipalidad de Lima a autorizar a los camiones a llevar personas y al ministerio de Trabajo a retrasar en tres horas el ingreso de los obreros y empleados a sus centros de labor.
La huelga de 12 horas se inició a la medianoche del jueves.
Se presume que en lo que resta de la jornada se normalizará el tránsito público.
La policía actuó con energía y arrestó a los choferes que trataron de impedir violentamente el tránsito, quemando neumáticos en las calles y atacando con piedras a las unidades que desafiaron la paralización.
"Los pequeños brotes de violencia han sido rápidamente controlados. Desde el punto de vista del orden público la situación está tranquila, que es lo que compete al Ministerio del Interior", dijo a la prensa el ministro del sector.



