4 de julio 2002 - 00:00

Perdió Berlusconi un aliado clave

Roma (EFE) - El ministro del Interior italiano, Claudio Scajola, presentó ayer su dimisión, en medio de la tormenta política desencadenada por sus declaraciones despectivas sobre la última víctima de las Brigadas Rojas, el asesor gubernamental Marco Biagi.

La presión ejercida por buena parte de sus aliados hizo ceder finalmente al primer ministro, Silvio Berlusconi, que en un primer momento defendió la continuidad en el cargo de uno de sus hombres de confianza, hasta el punto de rechazar su cese el pasado domingo.

Con Scajola sale del gobierno el artífice de la consolidación de Forza Italia, el partido con el que Berlusconi saltó a la arena política en 1994 y con el que arrasó en las elecciones generales de hace poco más de un año.

El ministro del Interior se va por un exceso verbal en un terreno tan resbaladizo como el del terrorismo: llamó «pelmazo, que sólo quiere renovar su contrato de asesoramiento»
a la última víctima de las Brigadas Rojas, nada menos que un colaborador del gobierno.

Reforma cuestionada

Biagi, asesinado a la puerta de su casa en Bolonia el pasado 19 de marzo, era asesor del Ministro de Trabajo y uno de los inspiradores de la reforma laboral, que desde hace meses enfrenta con dureza al gobierno con los sindicatos. Su asesinato en vísperas de la huelga general que paralizó el país en contra de la reforma que él defendía lo convirtió en un punto de referencia en el santoral político de Berlusconi.

La locuacidad de Scajola, recogida puntualmente por la prensa, le dejaba pocas salidas, y más teniendo en cuenta que todo el país estaba pendiente de unas «misteriosas» cartas de Biagi, en las que expresaba su temor a un atentado al serle retirada la escolta.

Acto de servicio

El ministro se fue, «como un acto de servicio obligado», con una nueva petición de disculpas a la familia del asesor asesinado, «por haber contribuido a renovar su dolor».
«El actual momento histórico, más difícil y complicado por la amenaza terrorista, impone que la autoridad nacional de la seguridad pública tenga la plena confianza de la mayoría parlamentaria y el respeto de la oposición», escribió en su carta de dimisión.

Entre los socios de gobierno que más empujaron a la dimisión de Scajola antes de una comparecencia parlamentaria de Berlusconi que se anunciaba explosiva figuraba a la cabeza el vicepresidente del gobierno y líder del derechista Alianza Nacional,
Gianfranco Fini. En tanto, desde las filas rivales de centroizquierda, que se preparaba para una batalla parlamentaria sin miramientos, se recibió la noticia como el anticipo de «una crisis de gobierno».

Dejá tu comentario

Te puede interesar