24 de diciembre 2004 - 00:00

Perdió EE.UU. otros cuatro soldados en Irak

Bagdad (AFP, EFE, DPA, ANSA) - La crítica situación en Irak recrudeció ayer cuando cuatro soldados estadounidenses y siete iraquíes murieron a causa de atentados, mientras las investigaciones sobre el ataque del martes en Mossul, en el que murieron 22 personas, 19 de ellas marines de EE.UU., indican que el mismo fue perpetrado por un suicida vestido con uniforme militar iraquí. El atentado del martes incentivó la polémica en EE.UU. sobre la misión en Irak y la incierta celebración de elecciones el 30 de enero. Pero las consecuencias en cuanto a bajas norteamericanas podrían agravarse, ya que fuentes médicas de un hospital militar de EE.UU. en Alemania, indicaron que varios de los 35 marines heridos en el atentado terrorista de Mossul están graves y sus vidas corren peligro.

Bagdad fue sacudida por cuatro explosiones. Al oeste de la ciudad,tres civiles y un policía iraquíes perecieron en dos ataques contra una mezquita y un puesto policial. En la misma zona de la capital murió un soldado estadounidense al estallar una bomba artesanal. Más tarde, tres marines de Estados Unidos perecieron en la provincia rebelde de Al Anbar, al oeste de Bagdad, informó un vocero militar que rehusó decir si las muertes están vinculadas con la ofensiva contra rebeldes en Falluja.

En cuanto al atentado en Mossul del martes, el general estadounidense Carter Ham, comandante de las fuerzas de la coalición en esa ciudad del norte de Irak, indicó que «no es seguro en 100%, pero parece que un individuo que vestía uniforme militar iraquí, tal vez con un chaleco que llevaba un explosivo, estaba en el comedor y accionó su detonador para provocar la tragedia».

El ataque fue reivindicado por el grupo Ansar Al Sunna, vinculadoa la red Al-Qaeda, que dijo haber lanzado una Operación Mártir.Tras el ataque, 20 trabajadores filipinos de la base pidieron regresar a su país y 14 ya fueron evacuados.

En Falluja, 150 kilómetros al oeste de la capital, los habitantes fueron autorizados a ingresar a su devastada ciudad a fin de revisar el estado de sus casas y decidir si regresarán. Prácticamente todos los habitantes -entre 250.000 y 300.000- abandonaron esa ciudad cuando los aliados lanzaron el 8 de enero una arrolladora ola de ataques para aplastar a rebeldes allí instalados.

Por su parte, la policía de la ciudad chiita de Kerbala dijo haber detenido a cinco iraquíes y a un extranjero implicados en el atentado del domingo que causó 14 muertos en esa ciudad. Los seis detenidos dijeron estar vinculados a la red Al-Qaeda. En Bagdad, fueron detenidos otros 45 iraquíes identificados con la resistencia.

Dejá tu comentario

Te puede interesar