Polémica prohibición de crucifijos en escuelas italianas
-
Pakistán busca aplazar el ultimátum de Trump a Irán y exige "un alto el fuego de dos semanas"
-
El Papa León XIV condenó la amenaza contra Irán y pidió volver a negociar para frenar la guerra
El Vaticano evitó pronunciarse al respecto.
Si el tribunal acepta este recurso, el caso deberá ser examinado en la Gran Cámara, el órgano de la alta corte que debe dirimir cuestiones vinculadas con la interpretación de los tratados europeos.
En caso contrario, la sentencia se volverá ejecutiva en un plazo de tres meses, y será entonces el Consejo de Europa el que decidirá en un plazo de seis meses cuales son las acciones debidas de parte del Estado italiano.
Mientras tanto, el fallo de Estrasburgo ha causado revuelo en la clase política italiana, donde muchos se han declarado de acuerdo con el presidente de la Cámara de Diputados, Gianfranco Fini, quien dijo esperar que "no se celebre esta sentencia como una justa afirmación de la laicidad de las instituciones, un concepto muy diferente de la negación del papel del cristianismo en la identidad italiana, típica del laicismo más deletéreo".
Pier Luigi Bersani, líder del Partido Democrático (PD, centro-izquierda y principal fuerza de la oposición), expresó su acuerdo con esta toma de posición, subrayando que "una antigua tradición, como es la del crucifijo, no puede resultarle ofensiva a nadie".
Por su parte Massimo Donadi, jefe de la bancada de Italia de los Valores (IdV, el partido del ex fiscal anti-corrupción Antonio Di Pietro, segunda fuerza de la oposición parlamentaria) observó que "la sentencia de Estrasburgo no es una respuesta adecuada a la exigencia de laicidad del Estado, que de por sí es legítima y compartible".
Pierferdinando Casini, líder de la Unión Democrática de Centro (UDC, oposición democristiana) comentó a su vez que el fallo de la Corte de derechos humanos "es consecuencia directa de la cobardía de los gobernantes europeos, que no quisieron mencionar las raíces cristianas en la Constitución europea".
Y aunque la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) criticó la sentencia, sosteniendo que nace de una "visión unilateral e ideológica", desde el Vaticano monseñor Antonio Maria Veglió, presidente del Consejo Pontificio de la Pastoral para los Migrantes, no quiso hacer comentarios antes de conocer las motivaciones del fallo.
La decisión fue celebrada por Raffaele Carcano, secretario nacional de la Unión de los Ateos y Agnósticos Racionalistas, quien dijo que "marca un gran día para la laicidad italiana".
Paolo Ferrero, secretario del Partido para la Refundación Comunista (PRC, sin representación parlamentaria), subrayó a su vez que "un Estado laico debe respetar las diferentes religiones, pero sin identificarse con ninguna".




Dejá tu comentario