31 de marzo 2008 - 00:00

Por el campo también se paraliza hoy Bolivia

La Paz (AFP) - El poderoso sector del transporte iniciará hoy una semana de huelgas en Bolivia contra las políticas económicas del presidente izquierdista Evo Morales, en una nueva e inquietante arista del conflicto social y político que agobia a esta nación.

La privada Cámara Boliviana de Transporte (CBT) anunció que desde hoy efectuará una huelga con bloqueos escalonados de las rutas hacia Chile, Perú y la Argentina en contra de la prohibición oficial de exportar aceite, según su presidente, Enrique Martínez.

«Haríamos (un bloqueo en) una frontera que no puedo mencionar por estrategia, pero cada ocho horas iríamos cerrando las otras fronteras», advirtió Martínez, cuya organización aglutina a 560 empresas de transporte nacional e internacional.

El sector del transporte demanda una tregua de 60 días en el veto indefinido del gobierno a las exportaciones de oleaginosas «para que (el gobierno) pueda charlar con los agropecuarios para llegar a alguna conclusión», según Martínez.

Mientras tanto, poderosos agroindustriales de oleaginosas y transportistas de carga -que llevan aceites y soja hacia países vecinos- manifestaron contra la medida con la ocupación de puestos aduaneros en Santa Cruz y Cochabamba y los de las fronteras con Brasil y la Argentina.

El gobierno de Morales prohibió la semana pasada la exportación de aceite comestible a países andinos, además de Holanda y Japón, ventas que redundan en unos 200 millones de dólares anuales.

  • Huelga

    En tanto, el poderoso gremio de los choferes ratificó ayer el llamado a una huelga de 48 horas del transporte urbano para mañana y el miércoles, que incluirá el bloqueo de calles y avenidas, informó el principal dirigente de esa organización sindical, Franklin Durán. La protesta fue adoptada porque « lamentablemente el gobierno no ha atendido nuestro pliego petitorio» sectorial de once puntos entregado en diciembre al gobierno, dijo Durán a una radio local.

    Los choferes bolivianos se oponen a un régimen impositivo y a las regulaciones a su trabajo y demandan diversas subvenciones y ventajas para el sector, como la construcción de viviendas sociales.

    Las protestas de los transportistas tienden a agravar el clima de agitación social que vive el país con una huelga indefinida desde el miércoles de la ciudad de Camiri (este), donde las negociaciones entre el gobierno y los líderes civiles de esa región petrolera estaban ayer en un punto muerto, tras la ruptura unilateral del diálogo por los pobladores.

    «Más allá de las exigencias que estaban en la agenda de discusión, los cívicos insistieron en la apertura de mil fuentes de trabajo (en la estatal petrolera YPFB) sólo para Camiri, lo que es completamente inviable», deploró el ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas. Según la autoridad, «en toda Bolivia hay 1.200 trabajadores en la estatal petrolera».

    Camiri (este de Bolivia) exige que el gobierno avance en la nacionalización de los hidrocarburos decretada en mayo de 2006 por el izquierdista Morales y la instalación de una planta de separación de líquidos y una gerencia regional de la empresa, entre otras demandas.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar