Los inversores siguen prefiriendo las materias primas, y hay dos motivos principales: el enorme consumo chino y la depreciación del dólar, que hace que sean más baratas. El índice CRB (Commodities Research Bureau), que promedia el precio de 22 materias primas, está en su nivel más alto desde 1984: el fin de semana superó los 275 puntos (+8% desde el 1 de enero). «En los metales, la firmeza de precios viene de una combinación de factores, el principal de los cuales es la debilidad del dólar estadounidense», explicó Andrew Thomas, analista de la revista «Mining Journal».
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Además, «la demanda china de metales fue fenomenal desde hace uno o dos años», dijo. «¡Está succionando los metales de todo el mundo!», agregó. Un dólar débil baja los precios de compra de materia prima haciéndolas muy atractivas para los inversores.
Así, el precio del platino ha alcanzado su nivel máximo en 24 años y el oro se mantiene en su mayor valor en los últimos 8 años, en alrededor de 400 dólares la onza. Mientras, la plata está en su máximo valor en 6 años, a más de 7 dólares la onza, y el paladio en su precio más alto del año, a 260 dólares la onza. Otro factor es el riesgo de que la oferta no sea suficiente, consecuencia de una baja inversión en nuevas minas estos últimos años, dijo Thomas. Así, el precio del cobre y el estaño están en su nivel más alto desde 1995 y el del plomo llega a niveles no observados desde los años '80. En cuanto al petróleo, su precio está en un pico desde hace cerca de un año, poco antes del ataque contra Irak. Aquí también China tiene un papel crucial: en 2003 se transformó en el segundo consumidor mundial de petróleo por detrás de Estados Unidos.