Prepara Bachelet el gabinete más fuerte de la Concertación
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Michelle Bachelet rechazó en conferencia de prensa la propuesta
de Evo Morales de «gas por mar».
«El PS va a estar muy dispuesto a que el resto de la Concertación se sienta muy bien representada en el nuevo gobierno, aunque eso signifique menos cargos para nosotros», admitió a «El Mercurio» el dirigente socialista Sergio Aguiló.
Pese a esto, se espera que alguien de ese partido ocupe el Ministerio de Hacienda y, en ese sentido, el nombre que más suena es el de Mario Marcel, un firme defensor de la política de «superávit (fiscal) estructural» impuesta por el gobierno saliente.
Si Bachelet abre aun más el juego, allí iría el independiente Andrés Velasco, uno de sus principales hombres de confianza. Profesor en Harvard y jefe del programa económico de la candidata, tiene un pensamiento marcadamente libreempresista, ubicado algo más a la derecha que el de Marcel.
Sergio Bitar (Partido por la Democracia, PPD), considerado el salvador de la campaña para la segunda vuelta, aterrizaría en el equipo político íntimo de la mandataria. El democristiano Andrés Zaldívar iría a Interior. Y el actual ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre (PPD), a la estratégica cartera social.
Otra cartera crucial, como la de Relaciones Exteriores, sería ocupada por otro democristiano, una manera de amarrar con fuerza a ese partido clave para el futuro gobierno, pero que hoy está complicado por una interna que se perfila como muy dura: un sector disidente poderoso achaca a la actual conducción el flojo desempeño partidario en las legislativas. En concreto se señala a Alejandro Foxley, el primer impulsor del tratado de libre comercio con Estados Unidos.
Para la parte femenina del gabinete «miti miti» suena con fuerza Ingrid Antonigevic, del Partido por la Democracia (PPD), para Economía (cartera encargada de las finanzas públicas). Educación y Trabajo también quedarían en manos femeninas.
Según anticipó «El Mercurio», una figura clave del nuevo gobierno será una amiga de la mandataria, María Angélica Alvarez, periodista y ex militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Será, aseguró, «su mano derecha y consejera».
Según observadores, la fortaleza del futuro gobierno chileno estará dada, en principio, por su sólida mayoría legislativa, algo de lo que nunca gozó desde 1990: 65 sobre 120 diputados y 20 sobre 38 senadores. Además, podrá aprovechar que la alianza de centroderecha vive una pelea en ciernes entre sus dos partidos y entre varios referentes que buscarán liderarla con un ojo en las presidenciales de 2010.
Sebastián Piñera hizo una elección correcta, pero enfrentará desafíos porque no pudo capitalizar todo el caudal de la conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI) y porque empeoró la cosecha de 1999 de Joaquín Lavín.
La paradoja del candidato derrotado en la campaña fue la de la mentada manta corta: moderó su discurso con la esperanza de captar sufragios democristianos centristas pero así terminó perdiendo los ubicados más a su derecha.
Por su parte, según adelantaronlos asesores de la presidentaelecta, la prioridad de la gestión de gobierno estará orientada a reformar el sistema privado de pensiones que hace 24 años instituyó Augusto Pinochet y que, según coincide la mayoría, no está dando los resultados esperados ya que cerca de la mitad de los chilenos no podrá acceder siquiera a la jubilación mínima. En el primer semestre del año, el gobierno encabezado por Bachelet enviará un proyecto al Congreso para rebajar las comisiones que cobran las administradoras de fondos de pensiones (AFP), aumentar la rentabilidad de los ahorros previsionales y ampliar su cobertura.




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