1 de febrero 2017 - 22:39

Presiona Trump al Senado para que cambie reglas y confirme a su nominado a la Corte

El juez Neil Gorsuch y el presidente de EEUU Donald Trump.
El juez Neil Gorsuch y el presidente de EEUU Donald Trump.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, salió este miércoles a presionar a los senadores republicanos para que su elegido a la Corte Suprema, Neil Gorsuch, sea confirmado de inmediato, e incluso sugirió al jefe de la bancada que cambie las reglas del juego para que la nominación sea aprobada por mayoría simple.

En un reunión esta tarde con representantes judiciales y grupos de lobby, el mandatario dejó en claro que espera que la confirmación de Gorsuch, un joven juez de apelaciones y conservador, de 49 años, sea "muy, muy rápida".

El flamante presidente, además, recomendó al jefe de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, apelar a la "opción nuclear" si el proceso se demora.

"Si puedes, Mitch, apuesta por (la opción) nuclear", dijo el mandatario, en referencia a un procedimiento parlamentario, considerado una herramienta de última instancia, que permite al jefe de la mayoría en el Senado cambiar las reglas del juego cuando considere que una cuestión reviste carácter constitucional y está siendo bloqueada.

La oposición demócrata es minoría en el Senado, pero su bancada es suficiente como para extender de manera indefinida el debate y bloquear una votación rápida. Por eso, una "opción nuclear" le permitiría a los republicanos cambiar las reglas y confirmar a Gorsuch como el noveno juez de la Corte Suprema de inmediato.

Los republicanos tienen 52 escaños en el Senado y los demócratas 46, más dos independientes que se sientan con ellos. Tienen suficientes bancas para aprobar a Gorsuch, pero no las 60 que necesita para acelerar la votación.

Los demócratas, aún furiosos por la negativa republicana a tratar la nominación del juez Merrick Garland durante el último año de mandato del ahora ex presidente Barack Obama, advirtieron que piensan oponerse a la nominación de Gorsuch e incluso amenazaron con extender el debate durante días, semanas o meses.

Pero el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, no la tiene fácil.

Debe hacer equilibrio entre la intensa presión de las bases y de organizaciones progresistas que exigen una oposición firme a Trump en el Congreso, y el grupo de senadores demócratas que en 2018 buscará la reelección en estados en los que Trump ganó por el voto independiente y que demandan cambios en la forma tradicional de hacer política en Washington.

Algunos de esos senadores podrían ganarse el rechazo de votantes independientes que no estén de acuerdo con la estrategia demócrata de obstruir las nominaciones de Trump, y algunos podrían incluso decidir votar a favor de Gorsuch.

De hecho, varios senadores demócratas moderados se mostraron hoy cautos ante los llamados de la oposición a la resistencia.

El senador Jon Tester, quien buscará su reelección el año próximo en el estado de Montana -un distrito con pasado conservador-, dijo que ansiaba "sentarse con el juez Gorsuch, mirarlo a los ojos, hacerle preguntas duras y descubrir si comparte nuestros valores de Montana".

Por su parte, el senador de Virginia Occidental, Joe Manchin, que también buscará revalidar su banca en 2018, dijo que examinará los antecedentes de Gorsuch y tomará "una decisión" sobre su voto.

Sin embargo, grupos de lobby llamaron de inmediato a los demócratas a oponerse al nominado de Trump, un juez que en los últimos años fue un férreo opositor a las políticas de Obama y un reconocido conservador.

"Tenemos un mensaje para los miembros del Senado en cuanto al juez Gorsuch: oponerse a Roe contra Wade lo descalifica", dijo Cecile Richards, de la organización Planned Parenthood (Paternidad Planificada) en alusión al rechazo del magistrado al fallo del Supremo que legalizó el aborto en Estados Unidos, en 1973.

"Los nominados al más alto tribunal deben dejar en claro que protegerán nuestros derechos fundamentales, incluyendo los derechos de la mujer a controlar su cuerpo", declaró.

Por el contrario, la organización conservadora Judicial Crisis Network anunció que gastará diez millones de dólares para asegurarse que Gorsuch sea confirmado.

En medio de esta pública y fuerte pulseada, McConnell se alineó de inmediato con Trump y elogió a Gorsuch, un juez de apelaciones de Denver, Colorado, conocido por su estricta interpretación de la Constitución, de impecable currículum y notable prestigio en los círculos judiciales de la derecha cristiana.

Gorsuch "tiene antecedentes impresionantes y un largo historial de aplicación fiel de la ley y la Constitución", dijo McConnell, en un tono elogioso del que se hicieron eco, uno tras otro, los senadores republicanos.

Mientras la unidad de la bancada demócrata está en duda, la mayoría republicana del Senado dejó hoy en claro que cerrará filas detrás de la nominación del juez conservador, conocido por su defensa de la pena de muerte, de la libertad religiosa de los individuos por encima de las regulaciones del gobierno y de sus opiniones contrarias al derecho de las mujeres a abortar.

El lugar que Trump quiere que Gorsuch ocupe en la Corte Suprema quedó vacante hace 10 meses, cuando falleció el juez conservador Antonin Scalia. Obama intentó completar el tribunal, pero los republicanos se resistieron.

De ser confirmado por el Senado, Gorsuch, con 49 años, sería el integrante más joven de la Corte Suprema y devolvería al tribunal la mayoría conservadora que predomina desde 1972, de cuatro jueces progresistas y cinco conservadores.

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