Ramallah (EFE, Reuters, AFP, ANSA, DPA) - El líder palestino Yasser Arafat salió ayer triunfante de la Mukata, el cuartel general de la Autoridad Palestina (AP) en la ciudad cisjordana de Ramallah, después de que bajo la presión de Washington, el premier israelí, Ariel Sharon, ordenara la retirada de sus tropas tras diez días de asedio militar.
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Aunque se levantó el sitio, las tropas no se retiraron de Ramallah, y una columna de una decena de tanques y carros blindados israelíes entró por la noche en esta ciudad cisjordana, según declararon testigos palestinos, poco después de ser reimplantado el toque de queda. Arafat apareció sonriente, con dos guardias detrás suyo, haciendo la señal de la victoria, ante una multitud de palestinos que se reunió frente a sus oficinas en Ramallah. Desde los restos de la Mukata, Arafat lanzó un nuevo pedido a los grupos armados palestinos para que respeten el «cese total del fuego» y pongan fin a los ataques contra civiles israelíes. Su llamado fue recibido con fuerte escepticismo por Israel. Además, el líder palestino estimó «necesario el regreso a la mesa de negociaciones a fin de aplicar las resoluciones de la ONU, las recomendaciones del 'cuarteto' (Estados Unidos, la ONU, la Unión Europea y Rusia), la visión del presidente norteamericano, George W. Bush, sobre un Estado palestino independiente y las decisiones de la cumbre árabe de Beirut». «Israel debe respetar al pie de la letra la Resolución 1.435 del Consejo de Seguridad de la ONU, retirándose completamente de la Mukata y de Ramallah, y volviendo a sus posiciones anteriores» al inicio de la Intifada, a finales de setiembre de 2000, indicó Arafat.
Israel ponía como condición para el levantamiento del cerco la entrega de los palestinos atrincherados en la Mukata, acusados de estar implicados en «actividades terroristas». Sin embargo, Yasser Abed Rabbo, ex ministro de Información palestino, afirmó que no alcanzaron ningún acuerdo sobre la suerte de los hombres reclamados por el Estado hebreo. Estos seguían anoche refugiados en el cuartel palestino, según se informó.
Por su parte, el presidente estadounidense, George W. Bush, reaccionó positivamente desde Washington al levantamiento del sitio de la Mukata, afirmando estar «muy complacido». Según el vocero de la Casa Blanca, Gordon Johndroe, Bush «llama a ambas partes a enfrentar sus responsabilidades en materia de paz, estabilidad y reformas de la Autoridad Palestina».
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