Rebelión laborista buscará desplazar a Brown del poder

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Londres (EFE, ANSA) -En medio de versiones sobre una rebelión partidaria contra su liderazgo, el primer ministro británico, Gordon Brown, negó ayer que piense renunciar a su cargo y prometió que el Partido Laborista logrará recuperarse tras sufrir el jueves la peor derrota electoral en 40 años en las municipales de Inglaterra y Gales.

Brown admitió errores políticos aunque aclaró que la crisis económica internacional fue «la principal responsable» por los resultados en las urnas. «Por supuesto nosotros podemos recuperarnos de esta posición», declaró el premier a la «BBC»

«Primero debemos resolver los problemas inmediatos, como la economía, y demostrarle a la gente que podemos sobrellevar períodos económicos difíciles como en el pasado», subrayó. «En segundo lugar, mostrándole a la gente que tenemos una visión para el futuro que llevará al país, de forma optimista a mi entender, a una nueva fase. Según el jefe del gobierno, el Laborismo está «construyendo» el futuro, dándole a las familias trabajadoras más opciones y ayudando a la gente a comprar su primera propiedad.

Además, dijo que está preparado para «batallar» contra el Partido Conservador, principal ganador de las elecciones municipales del jueves, logrando la victoria del excéntrico Boris Johnson como nuevo alcalde de Londres.

  • Trabajo

    Tras preguntársele si va a renunciar cuando aún no cumplió un año al frente del gobierno, Brown respondió: «Creo que es hora de ponerme a trabajar». «Estoy determinado, tengo convicción e ideas y no me voy a atemorizar por algunos titulares acerca del trabajo que estoy determinado a hacer por mi país», aseveró.

    En tanto, la prensa local informó ayer que varios ministros del gabinete y parlamentarios laboristas, entre ellos el canciller David Miliband, planean desafiar la jefatura de Brown tras la derrota electoral.

    El dominical «Sunday Express» aseguró que Miliband se reunió el sábado por la noche con colegas y legisladores laboristas en su propiedad de Chevening, en Kent, para instar a desafiar a Brown por la conducción del laborismo, y así salvar al partido de una caída aún mayor en las próximas elecciones.

    Miliband es visto como el posible sucesor de Brown al frente del gobierno y el político más joven para hacer frente a los desafíos del jefe de la oposición, David Cameron.

    Además, se informó que simpatizantes de Tony Blair, entre ellos su antiguo jefe de comunicaciones Alastair Campbell, quieren que el ministro de Exteriores sustituya al premier «para el bien del partido».

    Varios parlamentarios laboristas, entre ellos Graham Stringer y John McDonnell, «indicaron que existiría un plan para derrocar a Brown», de acuerdo al «Express» y al «Mail on Sunday».
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