15 de julio 2003 - 00:00

Rechazo de Blair a pedido de Sharon para aislar a Arafat

Ramallah y Londres (AFP, EFE) - Yasser Arafat y su primer ministro, Mahmud Abbas, superaron ayer sus discrepancias durante una reunión en Ramallah, Cisjordania, mientras que en Londres el gobierno británico de Tony Blair se negó a aceptar el pedido del primer ministro israelí, Ariel Sharon, para aislar al presidente de la Autoridad Palestina.

«El presidente Arafat y Mahmud Abbas resolvieron sus discrepancias durante una reunión, adoptando una fórmula sobre el modo y los medios de llevar adelante las futuras negociaciones (con Israel), al igual que las cuestiones de seguridad», afirmó un responsable palestino.

El cargo de primer ministro que ocupa Abbas había sido creado en marzo pasado. Ayer se indicó que Abbas conservaba «sin cambios las prerrogativas» en asuntos internos, mientras que Arafat seguirá manejando la seguridad nacional y las relaciones externas.

Las críticas a Abbas en el movimiento Al Fatah, el partido oficialista, habían puesto al primer ministro al borde de la renuncia, lo que supondría un duro revés al proceso de paz.

•Reivindicaciones

Abbas había sido criticado por mostrarse demasiado conciliador, ya que de hecho ante el cese del fuego por parte de las organizaciones extremistas palestinas, Israel sólo se comprometió en una primera fase a liberar a algunos prisioneros y a retirarse de los últimos territorios ocupados desde 2001. Los palestinos reclaman la liberación de unos 6.000 palestinos detenidos por Israel, entre otras reivindicaciones. Otra de ellas es el retorno a las tierras de las que fueron expulsados los palestinos en 1948, cuando se creó el Estado de Israel. Pero si ese derecho implicara conseguir la nacionalidad israelí, sólo 10 por ciento de los refugiados en Cisjordania, Franja de Gaza, Líbano y Jordania tiene previsto regresar, según un sondeo del Centro Palestino de Estudio e Investigación Política.

En el Líbano, en donde hay aproximadamente 387.000 refugiados palestinos, el porcentaje de aceptación del retorno llega a 23 por ciento, ya que en ese país carecen de reconocimiento legal y se les niega la posibilidad de ejercer numerosas profesiones, entre otras constricciones.

En cambio, 54 por ciento de las personas interrogadas aceptaría vivir en un futuro Estado palestino siempre que reciban indemnizaciones por perjuicios financieros y morales. Israel se niega a una y otra alternativa.

Mientras Abbas y Arafat se reunían en Ramallah, Sharon intentaba en vano en Londres convencer al jefe de la diplomacia británica, Jack Straw, de aislar al presidente de la Autoridad Palestina, considerado por Israel como un obstáculo para la paz. Londres continuará manteniendo relaciones con Arafat, líder palestino electo democráticamente, mientras lo juzgue «útil», indicó un responsable británico.

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