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Ehud Olmert
Los consejeros de Mahmud Abbas (Abu Mazen), presidente de la Autoridad Palestina, que actuó como mediador, reconocían su impotencia y los portavoces de los secuestradores hicieron saber que las negociaciones están en «punto muerto». Mientras que el gobierno de la AP, dominado por el ala política de Hamas, pidió a los grupos que retienen al soldado que «por el bien del pueblo de Gaza» no lo maten.
Desde el 28 de junio, el ejército israelí lleva a cabo una importante ofensiva en la región con el fin de forzar la liberación del militar capturado, que ya trajo consigo entre otras cosas la detención de 64 ministros y diputados de Hamas en Cisjordania.
Ayer, las tropas israelíes penetraron en un sector del norte de la Franja de Gaza, a la altura de la localidad de Beit Hanoun, donde un activista palestino del brazo militar de Hamas murió a mediodía acribillado en un campo por una patrulla del Estado hebreo.
Hasta ahora la operación militar israelí en Gaza se había limitado a bombardeos de las precarias infraestructuras palestinas y algunos edificios públicos, pertenecientes sobre todo a Hamas.
Frente a este aumento de violencia, la Unión Europea y la ONU mostraron su creciente inquietud. «Estamos muy preocupados e instamos a ambas partes a mantener la calma y poner fin a la violencia», declaró el lunes el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.



