3 de marzo 2003 - 00:00

Reconoció Irak que posee armas químicas que no había declarado

Sorpresivamente, ayer, Irak anunció que tenía en su poder armas químicas y bacteriológicas, algo que había negado en el informe presentado a Naciones Unidas. Se trata de grandes cantidades de ántrax y del denominado gas nervioso VX. Según el gobierno de Saddam Hussein, estas sustancias formaron parte de un programa de destrucción iniciado hace más de 10 años, pero que no fue completado en su totalidad. Ahora, en una nueva revisión, funcionarios iraquíes encontraron estos productos y lo dieron a conocer. Para los EE.UU., este hallazgo demostraría que Irak ocultó información, pero para los países que se oponen a una guerra será un elemento de colaboración con el desarme.

Un operario destruye uno de los misiles Al Samud II en Rasheed, al sur de Bagdad. El régimen iraquí continuó con la destrucción de otros seis misiles, por superar el alcance permitido por la ONU. Estados Unidos insistió en que todo es parte de un juego de engaños.
Un operario destruye uno de los misiles Al Samud II en Rasheed, al sur de Bagdad. El régimen iraquí continuó con la destrucción de otros seis misiles, por superar el alcance permitido por la ONU. Estados Unidos insistió en que todo es parte de un "juego de engaños".
Bagdad y Londres (ANSA-AFP) - El gobierno de Saddam Hussein anunció ayer la destrucción de seis misiles prohibidos y el hallazgo de importantes cantidades del bacilo del carbunclo (ántrax) y del agente neurotóxico VX, sobre los que la ONU le pedía explicaciones desde hace años, al tiempo que aseguraba estar haciendo todo lo posible para desarmarse y evitar así una guerra. El consejero presidencial iraquí Amer al Saadi afirmó durante una conferencia de prensa que se habían destruido seis misiles Al Samud 2 bajo la supervisión de la ONU, con lo que son ya diez los artefactos de ese tipo eliminados en dos días.

Al Saadi aseguró que también se había destruido un molde para fabricar ese tipo de misiles.

Según Irak, estas armas químicas y bacteriológicas formaron parte de un programa de destrucción de hace 10 años que no fue completado y que ahora, en una nueva revisión, fueron encontradas.

Más allá de que Estados Unidos acuse ahora a Irak de haber ocultado información reclamada durante años, este anuncio complica su objetivo de atacar ante las muestras de colaboración del gobierno de Hussein para la destrucción de sus misiles prohibidos y otras armas.

Washington calificó de «juego» esas destrucciones, pero la aparente buena voluntad de Bagdad fue recibida positivamente por varios países, entre ellos Francia y Rusia, miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y con derecho a veto sobre cualquier acción de ese órgano.

El Consejo, donde los partidarios de una intervención militar son actualmente una minoría, debe recibir esta semana un nuevo informe del jefe de inspectores de la ONU en Irak, Hans Blix, que calificó la destrucción de misiles como un «elemento muy importante de un verdadero desarme».

Asegurando que su país «hace todo lo que puede» en el ámbito del desarme para evitar la guerra,
el general Saadi advirtió no obstante que su país suspenderá la destrucción de misiles si Estados Unidos lanza un ataque unilateral contra Irak.

De todas maneras, Estados Unidos y Gran Bretaña estarían listos para atacar a Irak tras el pronunciamiento del Consejo de Seguridad de la ONU sobre una segunda resolución según publicó ayer el dominical británico «The Sunday Telegraph». Más allá de lo afirmado por el periódico, los analistas coinciden en que la decisión de un enfrentamiento bélico está tomada.

El premier Tony Blair piensa ignorar la oposición de los legisladores de su partido, escribió el diario citando fuentes ministeriales no identificadas, lo cual se traducirá en una «casi cierta» ola de renuncias en el interior del gobierno laborista.

En tanto, los cancilleres de Rusia, Francia y Alemania ratificaron ayer el acuerdo común sobre la necesidad de continuar con las inspecciones de la ONU en Irak, según informaron fuentes rusas citadas por la agencia «Itar-Tass».
Las fuentes diplomáticas destacaron que el canciller ruso, Igor Ivanov, mantuvo en las últimas horas contactos telefónicos, entre otros, con sus colegas francés y alemán, Dominique de Villepin y Joschka Fischer, respectivamente.

En el curso de los coloquios las partes «han ratificado el apoyo común a la continuidad de las inspecciones previstas por las resoluciones 1.284 y 1.441 del Consejo de seguridad de la ONU».

Contrariando a Estados Unidos, Villepin subrayó que la resolución 1.441 del Consejo de Seguridad de la ONU, que exige el desarme de Irak, no pide un cambio de régimen en Bagdad.
«Si vamos a buscar un cambio de régimen en todo el mundo, hay tantos países que deberían ser incluidos, tantos dictadores que querríamos sacar del país. ¿Dónde deberíamos comenzar?¿Dónde deberíamos terminar?», se preguntó.

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