Reunión clave en Bolivia para destrabar el conflicto
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Tras la ola de violencia, la oposición decidió aceptar una invitación del Gobierno al diálogo, sobre la base de dar más poder a los departamentos opositores y devolverles parte de la recaudación de un impuesto a los hidrocarburos.
A cambio, la oposición debería aceptar que Morales, recientemente ratificado por más de dos tercios de votos en un referendo de mandatos y que el lunes recibió un fuerte apoyo de los mandatarios sudamericanos en una cumbre en Santiago de Chile, consulte a la población sobre su nueva carta magna.
PROPUESTAS DEL GOBIERNO
Morales propuso en la tarde conformar tres comisiones para buscar acuerdos en los temas del impuesto a los hidrocarburos, la autonomía de las regiones y la nueva Constitución, así como la designación de funcionarios en cargos vacantes.
Canelas dijo que el mandatario también planteó buscar la pacificación de las regiones en donde persiste el conflicto para garantizar el éxito de la Feria de Santa Cruz, la mayor de Bolivia y que comienza el viernes.
"El segundo punto de la propuesta que ha hecho el presidente tiene que ver con la necesidad de la devolución inmediata de las instituciones públicas y de las instalaciones petroleras que todavía permanecen en manos de esos grupos", explicó el vocero presidencial.
Canelas reveló que Morales también planteó la convocatoria de un referendo de aprobación de la nueva Constitución, que en principio estaba planeado para enero.
De inmediato no se conoció ninguna respuesta de la contra parte del Gobierno sobre las propuestas de Morales, incluida la negociación permanente hasta lograr un acuerdo.
El gran ausente en el diálogo era el prefecto opositor Leopoldo Fernández, del departamento amazónico de Pando, detenido y acusado de ordenar una masacre de campesinos oficialistas la semana pasada, en el suceso más violento del conflicto que dejó
millonarios daños por tomas de gasoductos.
El cardenal católico Julio Terrazas se destacaba en un grupo de facilitadores del diálogo, al que se ha anunciado que se sumarán el ex canciller chileno Juan Gabriel Valdés, en representación de la Unión Sudamericana de Naciones; y José Miguel Insulza, secretario general de la OEA, además de delegados de la ONU.
Morales ha acusado a la oposición de orquestar un golpe de Estado civil con la ayuda de Estados Unidos para derrocarlo.
Coincidiendo con el inicio del diálogo, la tensión persistía en Santa Cruz, donde se confirmó el jueves la muerte de un activista pro autonomía que resultó herido el fin de semana en un enfrentamiento con campesinos afines al Gobierno que bloqueaban una carretera.
Esos cortes de ruta, iniciados poco antes de que se levantaran las protestas opositoras, persistirán hasta que sean devueltos al Estado todos los inmuebles tomados y saqueados por manifestantes regionales, reiteró el jueves el líder de la oficialista Federación de Colonizadores, Fidel Surco.




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