Washington (AFP, Reuters) - EE.UU. calcula que el número de combatientes de la resistencia iraquí «no pasa de 5.000» y, llamativamente, jefes militares recién ahora admiten que esa guerra de guerrillas es una estrategia premeditada de Saddam Hussein, diseñada aun antes de su caída.
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Según el jefe del Comando Central norteamericano (a cargo de las operaciones en Irak y Afganistán), general John Abizaid, esos 5.000 combatientes de Saddam están bien armados, financiados y tienen un liderazgo «brutal y determinado».
En tanto, destacados jefes militares temen que la insurgencia sea el contraataque que el depuesto líder iraquí planeó con mucha anticipación.
Los oficiales especulan con que Saddam acumuló armas antes de la invasión liderada por Estados Unidos a fin de imponer una táctica guerrillera en la posguerra, reportó ayer el diario «The Washington Post».
«Creo que Saddam Hussein siempre intentó luchar desde la insurgencia si Irak caía», dijo en una entrevista el general de división Charles Swannack, desde su cuartel general al noroeste de Bagdad.
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