30 de marzo 2004 - 00:00

Revés judicial para Sharon complica la crisis en Israel

Ariel Sharon
Ariel Sharon
Tel Aviv (ANSA, AFP, Reuters) - La situación del primer ministro israelí, Ariel Sharon, se complicó aun más ayer al rechazar la Corte Suprema de Jerusalén la apelación presentada por su hijo, Ghilad, obligado ahora a mostrar la documentación sobre un proyecto turístico en Grecia, por el que su padre puede ser incriminado por corrupción.

La eventual acusación formal de Sharon por parte de la Fiscalía General por el caso de presuntas coimas y tráfico de influencias complicaría legalmente su permanencia en el gobierno en un año crucial para la región.

El primer ministro anunció ante el Knesset -Parlamentoque en pocas semanas someterá a su evaluación y a la de su gobierno el plan para los palestinos que, entre otras cosas, prevé el desalojo de 8.000 colonos de la Franja de Gaza. Pero antes aclaró que está dispuesto a reemplazar a la actual coalición gubernamental con un nuevo gabinete, probablemente apoyado por los laboristas de Shimon Peres.

El fiscal del Estado, Edna Arbel
, recomendó el domingo al fiscal general, Menahem Mazuz, procesar a Sharon y a su hijo Gilad por corrupción en el caso conocido como de «la isla griega». Es evidente que si Mazuz apoya la semana que viene el pedido de incriminación de Sharon, los laboristas no apoyarían a su gobierno. Por otra parte, el actual mandatario encuentra graves inconvenientes de respaldo dentro de su propio partido y de formaciones de ultraderecha que se oponen a su plan de evacuación de Gaza. Sería finalmente Mazuz quien debería dictaminar si Sharon puede o no continuar en el cargo al estar eventualmente incriminado.

• Tranquilidad

El número dos del gabinete, Ehud Olmert, se mostró sin embargo tranquilo. «No me cabe la menor duda: Sharon seguirá siendo primer ministro. Fue elegido magistralmenteen dos ocasiones, y el Likud le debe el haber doblado su número de diputados en el Parlamento (en 2003)», declaró a la radio pública.

Los hechos se remontan a hace cinco años, cuando el primer ministro, entonces ministro de Exteriores e Infraestructura, apoyó proyectos edilicios en la isla Patroclos (Grecia) y en Tel Aviv, presentados por el empresario David Appel, uno de los financistas del Likud. Este, a su vez, apoyó la «escalada» de Sharon a la cumbre del Likud y contrató, como consultor, a uno de los hijos de Sharon, precisamente a Ghilad. Ayer, Sharon hijo recibió de la Corte Suprema la notificación de presentar lo antes posible la documentación que obra en su poder relativa a las relaciones con Appel y con el hombre de negocios sudafricano Cyril Keren (otro financista del primer ministro).

A pesar del clima de incertidumbre, Sharon encaró a los miembros de la comisión parlamentaria de Asuntos Exteriores y Defensa, a quienes les dijo que no estaba para nada perturbado por las últimos hechos judiciales y les aseguró su decisión de presentar el 14 de abril en Washington su proyecto de desalojo de Gaza. A su regreso a Israel, agregó, su plan será sometido a la aprobación del gobierno y, luego, a la del Parlamento.

• Desafío

Si los dos partidos de la extrema derecha, el Nacional religioso y la Unión Nacional, tuvieran que abandonar la coalición, formaría «ese mismo día» otro gobierno. Es probable que los centristas del Shinui estén en ese momento junto a los laboristas de Peres.

En estos días, el «halcón» Sharon desafió a la derecha del Likud -expresada por el ministro de Finanzas,
Benjamin Netanyahu y, en parte, por el de Exteriores, Silvan Shalom-apuntando decididamente a un gobierno de centroizquierda.

Hoy tiene previsto encarar en Tel Aviv al habitualmente tumultuoso congreso del Likud.

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