Rusia acusó a Libia de entrenar en su territorio a rebeldes sirios
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"Este asunto, que atañe a la sangre de los libios, no se debería usar como propaganda política", aseguró el primer ministro libio, quien insinuó además que la fijación de Moscú por investigar el asunto se debe a su interés por evitar que la comunidad internacional actúe en Siria.
"Espero que la razón que tenga Rusia para sacar a relucir este asunto no sea impedir que la comunidad internacional interfiera en la situación de otros Estados donde la población está siendo masacrada y asesinada a manos de sus gobernantes", dijo Al Kib en una clara referencia a Siria y a la oposición de Rusia en el Consejo de Seguridad a aprobar una resolución contra Damasco.
La OTAN, amparada por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para proteger a la población civil de la represión, organizó a finales de marzo de 2011 una operación para imponer un bloqueo naval y una zona de exclusión aérea en Libia, que fue clave para que los rebeldes acabaran con el régimen de Gadafi.
En el marco de esa operación fallecieron civiles, lo que Rusia ha usado desde entonces para criticar la resolución de la ONU que aprobó el uso de la fuerza, a la que Moscú no se opuso, y que ahora emplea para oponerse a una reacción del Consejo sobre la situación de violencia en Siria.
El asunto recibió la atención de la comisión de investigación de la ONU, que la pasada semana dictaminó que la Alianza Atlántica cumplió con la legalidad internacional e hizo todo lo que pudo para evitar bajas civiles durante el conflicto.
"La OTAN desarrolló una campaña muy precisa y demostró determinación para evitar bajas civiles", respondió a Churkin la embajadora estadounidense ante la UNU, Susan Rice, en el Consejo de Seguridad, donde los representantes de Francia y Alemania coincidieron en sus afirmaciones, mientras que China salió en defensa de Moscú.
Además de esta sesión del Consejo, Abderrahim al Kib participó en un panel sobre la transición en Libia en el Instituto Internacional por la Paz en Nueva York, donde reconoció que Siria atraviesa "una situación análoga" a la que vivía Libia hasta la entrada en acción de la comunidad internacional.
Al Kib dio su respaldo al Consejo Nacional Sirio (CNS), la principal plataforma opositora del país, y lamentó si hay quienes ponen a Libia y su revolución como "el problema para que la revolución siria salga adelante".
"Definitivamente el objetivo (de la comunidad internacional) debe ser ayudar a la población siria a ganar su libertad, así que apoyamos cualquier forma en la que se decida hacerlo", aseveró el primer ministro libio.
Rusia y China han evitado ya en dos ocasiones que el Consejo de Seguridad emita una resolución de condena a Damasco, pero las potencias occidentales y los países árabes no se dan por rendidos y hoy continuaron las reuniones en la ONU para tratar de recabar apoyos a una nueva propuesta con sello de Estados Unidos.




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