Moscú (ANSA) - Un importante grupo siderúrgico vinculado al Kremlin compró ayer la última cadena de televisión independiente de Moscú, Ren-TV, que se permitía alguna crítica al gobierno de Rusia.
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Recientemente 70% de Ren-TV había sido adquirido por Severstal -que pagó 100 millones de dólares-, mientras que el restante 30% está en manos de los alemanes de la RTL.
Ren-TV tuvo en los últimos cinco años como dueña a la empresa eléctrica Rao-Ees, encabezada por Anatali Chubais, un liberal odiado en Rusia por el rol clave que tuvo en las privatizaciones realizadas en los años '90, durante el gobierno de Boris Yeltsin.
Según Igor Yakovenko, secretario general de la Asociación de Periodistas rusos, con la venta «desaparece el último canal televisivo federal relativamente libre e independiente».
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