Saddam Hussein, ayer condenado a la horca
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Saddam Hussein, ayer al increpar duramente a los jueces que lo sentenciaron a muerte (arriba). Un grupo de chiitas del suburbio bagdadí de Sadr City celebra el fallo del tribunal (abajo).
Además, hubo fallos menores. El vicepresidente del régimen, Taha Yasin Ramadan, fue condenado a cadena perpetua por «participar en el asesinato de 148 personas», junto con otras dos condenas, también de cárcel, por delitos relacionados. De los otros cuatro acusados, figuras menores de la dictadura, tres -Ali Dayeh, Abdallah Kadum Ruweied y su hijo Nezhar Kadumfueron condenados a 22 años de cárcel en dos sentencias distintas y sólo uno, Mohamed al Azawi, fue absuelto.
En diferentes localidades de Irak hubo manifestaciones a favor y en contra del fallo contra el dictador derrocado. Los medios de comunicación iraquíes y regionales las mostraron una y otra vez, resaltando la creciente brecha que separa a la población más de tres años después de la caída de Saddam Hussein.
Los chiitas iraquíes, mayoritarios en el país pero oprimidos bajo su régimen, expresaron su alegría en Bagdad. Por el contrario, el veredicto encolerizó a numerosos sunnitas, la comunidad a la que pertenece el ex dictador.
«Las divisiones continuarán. Habrá más sangre, más divisiones y más abismo. El primer ministro y el gobierno serán responsables de ello», declaró un portavoz del jurista sunnita Saleh Mutlak.
De hecho, en previsión de reacciones violentas, el gobierno iraquí dispuso el toque de queda en la capital y reforzó las habitualmente drásticas medidas de seguridad.
La sentencia tampoco suscitóuna reacción unánime en el seno del gobierno de unidad nacional iraquí. El primer ministro, Nuri al-Maliki, opinó que el veredicto marca el final de «un período negro» en la historia de Irak, mientras el presidente, Jalal Talabani, de visita en Francia, no quiso comentar la condena a muerte de su predecesor.
«Esperemos que la sentencia no lleve a mayores divisiones entre los iraquíes y que no se traduzca en problemas de seguridad», comentó un jurista kurdo, Mahmud Othman. «Los iraquíes han sufrido graves problemas y esperemos que esta sentencia no añada otros», agregó.




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