A cualquier lectura convencional de las relaciones entre política y economía en Sudamérica le costaría dar cuenta de los resultados de la elección de ayer en Brasil. Lula da Silva consiguió en las elecciones municipales un éxito importante después de dos años de una gestión fiscal ortodoxa, con 4,25% de superávit en las cuentas del Estado, baja en los beneficios jubilatorios y una administración monetaria muy dura. Un mensaje para el gobierno argentino, que teme aceptar las reglas de oro de la política económica, pero no puede encontrar la figura que le permita ganar las elecciones del año que viene en la Capital Federal, su distrito clave. También manifiesta dificultades para conseguir una victoria rotunda en la provincia de Buenos Aires. Es cierto que al presidente brasileño le fue mal en San Pablo, la ciudad más importante del país (es el tercer presupuesto brasileño). Pero allí se explicará, como el mismo Lula hizo delante de Néstor Kirchner (lo publicó Ambito Financiero hace 10 días), que el resultado estuvo condicionado por la personalidad de Marta Suplicy, la alcaldesa local. Y aun en este caso la culpa se la terminarán echando a un argentino, el marido de Suplicy (y hermano del trotskista local Jorge Altamira), duramente cuestionado. Hasta en este detalle la izquierda argentina perdió ayer en Brasil.
José Serra y Marta Suplicy disputarán el próximo 31 el ballottage en San Pablo. El primero parte como favorito.
San Pablo (AFP, ANSA, EFE) - El Partido de los Trabajadores (PT) de Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo un importante respaldo en las elecciones municipales de ayer al obtener la reelección en al menos tres capitales estaduales en primera vuelta, incluida Belo Horizonte, tercera ciudad del país. El PT anoche ganó al menos 202 alcaldías (sobre las 187 con que cuenta en la actualidad) y fuentes partidarias confiaban en lograr 500.
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Sin embargo, los buenos resultados para el gobierno se vieron opacados con la victoria en San Pablo del opositor José Serra, el ex ministro de Salud de Fernando Henrique Cardoso, que -con 81% de los votos escrutado- obtenía al cierre de esta edición 43% frente a 35% de la oficialista Marta Suplicy, actual alcaldesa de la principal ciudad brasileña (11 millones de habitantes, 7,7 millones de electores). Paulo Maluf, del Partido Progresista (PP), llegaba a 11%. De esta manera, el candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y la representante del Partido de los Trabajadores (PT) competirán en ballottage el 31 de octubre, como establece la ley electoral brasileña para las ciudades de más de 200.000 habitantes en las que ningún postulante supere 50% en primera vuelta. Para la segunda vuelta, Serra parte con una sólida ventaja, según sondeos.
En Rio de Janeiro, la segunda mayor ciudad del país, el triunfo también correspondió a la oposición, aunque en este caso se sabía que el PT no tenía chances. El alcalde Cesar Maia, del Partido del Frente Liberal (PFL), con casi la totalidad de los votos escrutados, obtenía 50,08% y peleaba por evitar el ballottage. Segundo se ubicó, con 21,85%, Marcelo Crivella, del Partido Liberal (PL), aliado de Lula en el nivel federal. El PT llegó cuarto, con sólo 6,35 por ciento.
Casi 120 millones de brasileños estaban habilitados para votar en estas elecciones de sufragio obligatorio para alcaldías y concejalías. Si bien en muchos distritos prevalecieron las motivaciones locales entre los votantes, a nadie resultaba ajeno que el gobierno de Lula apostaba a fortalecer su base institucional. El ministro jefe de la Secretaría de la Presidencia brasileña, Luiz Dulci, estimó tras el cierre de las urnas que el PT conquistó 500 de las 5.562 alcaldías en juego.
• Polarización
«El escenario político brasileño camina hacia la polarización entre dos fuerzas principales, el PT y el PSDB», sostuvo, por su parte, la columnista política del diario «O Globo» Tereza Cruvinel.
El PSDB se imponía anoche en 444 municipios.
Las mejores noticias para el PT llegaron de la mano de sus alcaldes en Recife (Joao Paulo, 56%), capital del estado de Pernambuco; Aracajú, capital del de Sergipe (Déda, 71%), y Belo Horizonte (Fernando Pimentel, 68,49%), tercera ciudad de Brasil, capital de Minas Gerais.
En otras ciudades importantes habrá ballottage. En Porto Alegre, capital de Rio Grande do Sul y bastión del PT, su candidato, Raúl Pont (37%), desempatará con José Fogaça (28%), del Partido Popular Socialista (PPS). Allí todas las encuestas le dan ventaja a Pont para el 31 de octubre.
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