Se aleja España de EEUU
Zapatero ya rompió con Bush y Blair. Pero gobernará sin la izquierda dura. Si no hay intervención de la ONU, el 30 de junio retira sus tropas de Irak. Socialistas quieren una "gran Europa". Ayer se derrumbaron los mercados en el mundo por temor a otro atentado.
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En sus primeras declaraciones tras el triunfo del domingo, el líder socialista español José Luis Rodríguez Zapatero arremetió contra la política externa de George Bush y prometió gobernar con un europeísmo a ultranza.
El envío de las tropas a Irak fue aprobado por el gobierno el 11 de julio pasado, en el marco de la irrestricta adhesión de José María Aznar al gobierno de George W. Bush. Zapatero insistió en que «la intervención militar fue un error político para el orden internacional, la búsqueda de cooperación y para la defensa de la ONU». «Discrepé de aquella intervención militar, dividía más que unía. No tenía razones. El tiempo ha puesto de manifiesto que los argumentos no tenían credibilidad», subrayó.
Gran Bretaña polemizó abiertamente con Zapatero al defender como «justa» la intervención en Irak. «Mostrarse opuesto a la guerra en Irak no hace a nadie estar más seguro», argumentó Jack Straw ante la cadena pública BBC.
Straw aseveró que «Gran Bretaña no está más expuesta a ataques terroristas internacionales por haber atacado a Irak» y recalcó que la decisión de su país y de Estados Unidos de desatar la guerra «fue justa». Blair, aliado cercano de Aznar, dijo a través de su vocero que «el pueblo español ha tomado su decisión en las urnas y la respetamos».
• Salutaciones
Por el contrario, los jefes de gobierno de Francia y Alemania, opuestos a la guerra, saludaron el triunfo socialista. El presidente francés, Jacques Chirac, que lideró a los países que se opusieron a la guerra contra Irak, felicitó « vivamente» a Zapatero por su victoria y auspició una intensificación en la lucha común contra el terrorismo y una asociación bilateral «al servicio de una Europa más fuerte, más segura y más eficaz».
El jefe del gobierno alemán, el socialdemócrata Gerhard Schröder, también felicitó a Zapatero por su victoria electoral, y subrayó la «estrecha amistad» que une a ambos países.
La izquierda partidaria reaccionó con euforia. «Zapatero lleva a España un liderazgo maduro», opinó el presidente de los socialistas europeos, Robin Cook, y destacó que el compromiso de los socialistas «a favor de un proceso pacífico y democrático es uno de los muros que divide a Europa del terrorismo». El líder de la Democracia de Izquierda italiana, Piero Fassino, definió el triunfo de Zapatero como «un resultado extraordinario que permite a la izquierda democrática volver a gobernar un país de importancia decisiva para Europa». François Hollande, secretario del Partido Socialista francés y actualmente principal fuerza de oposición en el país, declaró que «el pueblo español afirmó la exigencia de verdad, transparencia y respeto». Para Hollande, Aznar fue castigado «por haber dado la impresión de haberse alejado de estos principios».



