San Pablo (AFP, ANSA, EFE) - Los candidatos Luiz Inácio Lula Da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), y José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), protagonizarán una de las elecciones presidenciales más disputadas de los últimos años en Brasil, según los encuestadores, tras conocerse el fin de semana un sondeo que acortó la brecha que separa a ambos postulantes.
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El anticipo de esa encuesta del Instituto Datafolha, que ubica a Da Silva con un descenso de tres puntos, ubicado ahora en 40%, a 19 puntos de su principal rival, llevó el viernes algo de paz a los indicadores financieros del país, tras una turbulenta semana.
A pesar de que la campaña para los comicios del 6 de octubre (primera vuelta) comenzó a mediados del año pasado, hoy está previsto su inicio formal. Serra, el candidato del presidente Fernando Henrique Cardoso y preferido por los mercados, había descendido a 17% a mediados de mayo, y a aún menos en otros sondeos, compartiendo el segundo puesto con Anthony Garotinho, del Partido Socialista de Brasil (PSB), por lo que la novedad de la encuesta publicada ayer por la prensa marca el quiebre de la tendencia decreciente del postulante oficialista. En principio, la inflexión en las chances de Serra podría obedecer al papel de la recientemente nombrada candidata vicepresidencial Rita Camata, del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).
•Alianzas
«Esta es la más intrincada de las elecciones presidenciales desde la redemocratización del país (1985)», aseguraron analistas de «Folha de Sao Paulo». Antes de fin de mes el panorama se aclarará un poco más, tras la definición de la política de alianzas de los partidos.
Además del sucesor de Cardoso, en octubre se vota a gobernadores de los 26 Estados del país y sus respectivos senadores y diputados a nivel nacional y provincial.
•Neocomunista
Otro candidato con chances de llegar a la segunda vuelta es Ciro Gomes, ex gobernador de Ceará (nordeste), del neocomunista Partido Popular Socialista (PPS). Si bien la diferencia que separa a Lula de sus adversarios es considerable, en los anteriores intentos del candidato izquierdista frente al actual mandatario y a Fernando Collor de Melo, el inicio de la campaña lo encontró en la delantera para luego caer derrotado.
Pero lo que alarma al presidente Cardoso es que ante una eventual segunda vuelta, según las encuestas Lula sería el vencedor por más de diez puntos de diferencia ante cualquiera de sus adversarios.
En el exterior, los inversores internacionales son pesimistas, como reveló el megainversionista George Soros, según quien «Brasil podría sumergirse en el caos si Lula gana las elecciones». «No hay por qué apostar contra el país. Lucho por el candidato de mi partido, pero respeto la decisión que venga del pueblo», respondió duramente Cardoso.
El titular de Vox Populi, un importante instituto de opinión, Joao Francisco Meira, recordó que Lula cuenta con una franja de 25% a 27% de los votos definidos, lo que asegura su ida a la segunda vuelta. La población «no quiere ni una continuidad absoluta, tampoco un cambio radical», aseveró.
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