Se profundiza tensión política Bolivia por autonomía
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El lunes, su portavoz, Iván Canelas, afirmó que el mandatario está a la espera de la respuesta de los departamentos opositores sobre si aceptan su propuesta.
Estados Unidos, a quien Morales y su principal aliado -el presidente venezolano Hugo Chávez- acusan de haber incentivado el referendo, pidió a las fuerzas políticas en Bolivia optar por el diálogo.
"A la luz del referendo de ayer en Santa Cruz, los Estados Unidos anima al Gobierno de Bolivia y a la oposición a volver al diálogo y solucionar sus diferencias de forma pacífica y duradera", dijo el portavoz del Departamento de Estado Tom Casey, en un comunicado.
Los departamentos de Beni, Pando y Tarija, donde está la mayor parte de las enormes reservas de gas natural bolivianas, planean convocar a sus referendos desde junio.
Santa Cruz, en la fértil llanura oriental del país, obtendrá por el estatuto competencias reservadas al Estado nacional en materia de educación, seguridad, justicia y economía, en una barrera contra el plan del Gobierno de "refundar" el país con la nueva Constitución.
Analistas creen que Morales deberá negociar con los departamentos rebeldes para incluir en la nueva Constitución algunas exigencias autonomistas y evitar desintegrar al país.
Para el ministro de Gobierno, Gustavo Rada, el ausentismo en la consulta del domingo habría superado el 40 por ciento, lo que mostraría la falta de consenso sobre la autonomía en el distrito que representa un tercio de la economía de Bolivia.
"Nosotros creemos que (el ausentismo) va a estar por encima del 40 por ciento", explicó Rada al canal de televisión ATB. Según datos de la corte electoral local con un 34 por ciento de las mesas escrutadas, el "sí" al estatuto autonómico obtenía un 84 por ciento y el "no" un 16 por ciento, con un 36 por ciento de ausentismo.
El referendo no fue avalado por la autoridad electoral ni la justicia nacional.
La votación estuvo signada por la violencia, con decenas de heridos en choques entre seguidores del Gobierno, que buscaron boicotear el referendo, y simpatizantes autonomistas, que defendieron con piedras y palos los centros de votación.
"Este estatuto es para los ricos. Nosotros nos vamos a resistir por la fuerza si hace falta", dijo Joaquín Aldana, un soldador de 24 años en el Plan 3000, un barrio pobre en la periferia de la ciudad de Santa Cruz que fue el epicentro de los enfrentamientos del domingo.
En una muestra de fuerza, cientos de miles de personas salieron el domingo a las calles en varias ciudades del altiplano boliviano contra el referendo cruceño.
Bolivia está polarizada entre los sectores más ricos de las llanuras del este, propietarios de la mayor parte de la tierra; y los indígenas fieles a Morales que viven de la agricultura de subsistencia en las sierras del occidente.
Santa Cruz también está enfrentada con el Gobierno por una reforma agraria que podría hacerles perder decenas de miles de hectáreas a sus terratenientes.
La nueva Constitución fue aprobada, sin el aval de la oposición, por una Asamblea Constituyente controlada por el oficialismo y debe pasar por una serie de referendos para entrar en vigencia.




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