Sharon advierte que no renunciará pese a sospechas de corrupción
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El origen de este caso se encuentra en la financiación de la campaña que permitió a Sharon ser electo en 1999 para dirigir a su partido, el Likud (derecha nacionalista).
Según el acta de acusación, Appel trató en 1998 de corromper a Sharon utilizando para ello a su hijo Gilad, cuando el actual jefe del gobierno era ministro de Relaciones Exteriores en el gabinete de Benjamín Netanyahu.
La justicia acusa a Appel de haber tratado de comprar respaldos políticos para promover un gigantesco proyecto turístico en una isla griega para el cual necesitaba permisos de las autoridades atenienses.
Por otra parte, Sharon está involucrado en otro caso relacionado con la financiación de su campaña de 1999 para dirigir al Likud.
A fines de octubre fue interrogado por la policía sobre un préstamo de 1,5 millones de dólares que le otorgó el empresario sudafricano Cyril Kern.
Según una encuesta difundida este jueves, los israelíes están divididos cuando son interrogados sobre si Sharon debería renunciar.
De acuerdo con dicho sondeo, 49% de las personas interrogadas estiman que Sharon debe dimitir o al menos suspender transitoriamente el ejercicio de sus funciones, 38% por ciento sostienen que el primer ministro debe continuar en ese cargo y 13% no opinan.
Por su parte, la Autoridad Palestina alertó el jueves sobre una eventual "aventura militar" de Sharon.
"Nosotros advertimos que existe la posibilidad de que Ariel Sharon aproveche este caso de corrupción para lanzarse a una aventura militar en los territorios palestinos o en otra parte de la región", declaró a la AFP Nabil Abu Rudeina, el principal asesor del presidente de la Autoridad Palestina Yasser Arafat.
En la zona, el ejército israelí se retiró el jueves de mañana del campamento de refugiados de Rafá (sur de la franja de Gaza), luego de una operación de 48 horas durante la cual una palestina murió y decenas de casas fueron destruidas o dañadas.
El ejército, que afirma que buscaba túneles utilizados para el contrabando de armas procedentes de Egipto, demolió 25 casas y destruyó parcialmente otras 24, según la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA).
Una fuente militar israelí indicó que durante esta operación no se encontró ningún túnel.
Por otra parte, dos adolescentes palestinos fueron heridos por disparos de soldados israelíes cuando trataban de infiltrarse en Israel desde la franja de Gaza, señaló un portavoz del ejército.



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