Sigue el efecto Egipto: un muerto tras manifestación opositora en Irán
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La oposición, por su parte, indicó que decenas de personas fueron detenidas y que las fuerzas de Seguridad emplearon gases lacrimógenos y otros métodos para evitar que los manifestantes se congregaran en la emblemática avenida Enguelab (Revolución) y en la histórica plaza Azadí (Libertad), en el centro de la capital.
Igualmente, denunció decenas de detenciones en la ciudad de Isfahan, en el centro del país.
Entre ellos estaba el responsable de Asuntos Consulares de la Embajada de España en Irán, Ignacio Pérez Cambra, quien fue retenido durante más de cuatro horas y media en una comisaría para extranjeros antes de ser liberado sin cargos.
A la marcha, convocada la semana pasada a través de internet, no pudieron asistir, sin embargo, los dos líderes opositores, Mir Husein Musaví y Mehdi Karrubí, retenidos e incomunicados por la policía en sus casas, con las líneas de teléfono cortadas y coches patrulla a la puerta, según denunció la oposición.
"Varios coches de Policía han cortado los accesos en la calle. Además, las líneas telefónicas, tanto fijas como móviles, de Musaví y de su esposa Zahra Rahnavard están cortadas desde el domingo", explicó la página web opositora Kaleme.org.
La tensión se mascaba desde primera hora de la mañana, cuando agentes y voluntarios islámicos comenzaron a patrullar los accesos a las avenidas Enguelab y Vali-e Asr, escenario en junio de las multitudinarias marchas contra la reelección de Ahmadineyad, y otros puntos de la capital.
Las web denunciaron, igualmente, que el régimen llevó a cabo una campaña de intimidación en la que fue detenida una veintena de personas durante la pasada semana.
Asimismo, las autoridades censuraron diversas páginas web de noticias internacionales y trataron de distorsionar la emisión de los canales por satélite.
En este sentido, la oficina encargada de asuntos de prensa ha comunicado hoy con insistencia a los periodistas extranjeros que la marcha no está autorizada, por lo que carecen de permiso para informar desde la calle.
La oposición, por su parte, denunció la "hipocresía" del régimen iraní, que ha apoyado los alzamientos populares en Egipto y Túnez, pero "impide manifestarse a su propio pueblo".




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