Sigue la tensión en China: más muertos y nuevas prohibiciones ante el brote de violencia étnica
-
Bill Gates declarará ante el Congreso de EEUU por su vínculo con Jeffrey Epstein
-
Irán celebró una "gran victoria" tras el alto al fuego con EEUU y avisó: "Tenemos la mano en el gatillo"
El régimen comunista prohibió todo tipo de protestas y de otras formas de expresión políticas.
Las fuerzas del orden hicieron retroceder a unas 200 personas del gran mercado oriental y habían empezado a bloquear la zona.
Durante la mañana, mientras que algunas tiendas permanecían cerradas, otras habían decidido reparar sus vitrinas dañadas durante el estallido de violencia que se declaró el 5 de julio en la capital de Xinjiang, cuando los amotinadores uigures se enfrentaron a los hanes, etnia mayoritaria en China.
Los disturbios interétnicos dejaron 184 muertos y en los enfrentamientos resultaron heridas además 1.680 personas, de las cuales 216 en estado grave, según el último balance oficial.
Por su parte, la disidencia uigur en el exilio mencionó un balance de varios miles de muertos y afirmó que los disturbios estallaron tras la brutal represión de la policía de una manifestación pacífica de uigures.
El lunes de mañana, cuatro días después de que las autoridades anunciasen que la situación en Urumqi estaba "bajo control", cientos de policías seguían sin embargo patrullando la ciudad.
Durante el fin de semana, Zhou Yongkang, uno de los nueve miembros del buró político del Partido Comunista (alta dirección del PCC), a cargo de los asuntos de Policía y de Justicia, pidió durante el tercer día de una visita a Xianjiang erigir un "muro de acero" contra las "fuerzas hostiles", según la agencia China Nueva.
Estandartes rojos flotaban en la ciudad con eslóganes como "Viva la unidad de los grupos étnicos" o "Abajo la amenaza separatista", mientras que camiones recorrían la capital regional equipados de altavoces que difundían mensajes pidiendo a la población cooperación y mantener la estabilidad social.
La prensa china se hizo eco el lunes del dolor de las familias que buscan a sus desaparecidos y afirmó que tan solo habían recuperado 63 cuerpos.
"No puedo describir el estado de ánimo de estas familias cuando vienen a reclamar los cuerpos. ¿Cómo aceptar que aquellos a los que se quiere mueran de esta manera? Todo nuestro personal llora con ellas", indicó el responsable de una de las dos morgues al diario China Daily.
La agencia China Nueva también dedicó una larga nota a las burlas de las que es objeto en internet Rebiya Kadeer, disidente en el exilio, a la que Pekín acusa de ser la instigadora de los disturbios.



Dejá tu comentario