La invasión militar de Israel hoy jueves con unos 70 vehículos blindados a los pueblos de Beit Janún y Beit Lahya, en el norte de la franja de Gaza, ha causado ya cuatro muertos, y se prolongará durante "varios días".
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Así lo informó el responsable de la operación, el general Dorón Almog, jefe de la zona militar del sur de Israel con jurisdicción en la franja de Gaza, con más de un millón de habitantes palestinos.
Entre los muertos hay un niño de 12 años que, según fuentes médicas palestinas, se desangró durante tres horas y falleció finalmente en una ambulancia, pues las autoridades militares impidieron la llegada de éstas para asistirlo.
Beit Janún y Beit Lahya, donde el Ejército israelí ha incursionado varias veces en los últimos meses, son localidades desde las cuáles militantes de los Batallones de Azedín al-Kasem, el brazo armado de la Resistencia Islámica (HAMAS), disparan sus proyectiles de mortero y cohetes caseros "Al Kasem" con un alcance de 7 a 10 kilómetros.
Testigos palestinos informaban de que los soldados inspeccionan casa por casa, e informaban de al menos siete heridos y de la demolición de varias viviendas.
Los objetivos de HAMAS suelen ser los asentamientos judíos en la franja de Gaza y el pueblo de Sderot y algunos "kibutz", situados en el sur del territorio de Israel; hasta la fecha esos proyectiles han causado algunos heridos y daños pero ninguna víctima fatal.
La incursión de esta madrugada coincide hoy con el 55 aniversario de la "Nakba", o de la "desgracia" nacional, la jornada en cuyo transcurso los palestinos conmemoran el comienzo de su exilio -el de los hoy cuatro millones de refugiados- a raíz de la creación del Estado judío y del estallido, como consecuencia de ello, de la primera guerra árabe-israelí en mayo de 1948.
Las tropas israelíes estaban en el control de Beit Janún, Beit Lahya y del norte del populoso campo de refugiados de Yebalia, con más de 100.000 habitantes.
A pesar de las incursiones militares del pasado para "destruir las infraestructuras terroristas", los militantes de HAMAS no han cesado sus ataques de mortero y con los cohetes Al Kasam, por lo general en reacción a ataques del Ejército israelí.
El ministro palestino de Sanidad, Kamal al-Sharifi, informó hoy de que en la primera quincena de mayo perdieron la vida 40 palestinos en ataques y operaciones del Ejército israelí en Gaza y Cisjordania, y otros 243 resultaron heridos.
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