Taiwán: ¿Oportunidades perdidas?

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La Argentina tiene poco lazos comerciales directos con Taiwán. No obstante, la comunidad taiwanesa en el país asciende a 35.000 personas, y es probable que la mayoría de las computadoras en uso dentro de la Argentina hayan sido fabricadas por una compañía taiwanesa.

El mayor punto de contacto entre ambos países ha sido a nivel diplomático de rigor, conforme la Argentina nunca ha reconocido la independencia de Taiwán y por lo tanto nunca han existido lazos diplomáticos totales entre ambas naciones, siendo el vínculo estrictamente limitado a representaciones consulares.

Esto ha tenido un gran impacto negativo en los vínculos entre ambos países y es considerado como una razón subyacente de que los proyectos en el pasado nunca se han realizado.

Un primer ejemplo de esto fueron los intentos llevados a cabo un par de años atrás por el presidente del consorcio naviero taiwanés Evergreen Group, Chang Yung-fa, para erigir una universidad en la ciudad de Buenos Aires. Los inmuebles fueron adquiridos, pero el proyecto nunca recibió la autorización final por parte del gobierno argentino para seguir adelante.

Incluso ahora, la falta de lazos diplomáticos formales convierte al proceso de establecimiento de vínculos comerciales en un asunto tortuoso, conforme a que el proceso de obtención de visas y otros permisos por parte de empresarios oriundos de cualquier país no es un proceso sencillo, ni tampoco lo son los sistemas y procesos regulatorios requeridos para un libre flujo de comercio, tales como avales de exportación o financiamiento bancario, a un nivel que ya se presenta con otros socios comerciales de la Argentina.

Todo lleva a los extremadamente importantes vínculos entre Taiwán y la China continental, un asunto que siempre encabeza la agenda política en este país asiático.

Bajo la presidencia de Ma Ying-jeou, un abogado de Harvard que asumió en mayo de 2008, el tema ha adquirido tal relevancia política que Ma Ying-jeou está avanzado en un acuerdo marco de cooperación económica con China (ECFA, según sus siglas en inglés), que está previsto se firme en junio.

En Taiwán, este acuerdo marco ha sido ferozmente resistido por el Partido Demócrata Progresivo taiwanés, el principal partido opositor liderado por Tsai Ing-wen, un graduado de la Escuela de Leyes en la Universidad de Cornell y de la London School of Economics, que ha acusado al gobierno de Ma de traicionar a Taiwán.

De acuerdo a los informes del Taipei Times, Ma ha descartado las acusaciones que indican que el acuerdo marco conduciría a Taiwán hacia una dependencia económica con respecto a China.

"Taiwán y China son co-dependientes en términos económicos. El gobierno no apoya la independencia de derecho, pero nosotros tampoco apoyaremos la unificación con China," supuestamente declaró Ma.

La mayoría de estos temas formará parte de la agenda de varias reuniones previstas para esta semana entre la prensa mundial - entre ellos The Buenos Aires Herald/Ámbito Financiero como únicos periódicos argentinos presentes - y altos funcionarios gubernamentales, incluyendo al mismísimo presidente Ma.

Con optimismo, las reuniones otorgarán respuestas sobre los futuros vínculos que Taiwán podría tener con la Argentina y otros países latinoamericanos que tienen el mismo problema, aunque el caso de la Argentina demandará una decisión política respecto a si el nuevo acuerdo entre China y Taiwán abre el camino a mejores lazos.

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