Continuaban trabajando anoche los equipos de rescate en el pueblo San Giuliano di Apuglia, al sur de Italia, para rescatar a otros diez chicos que estarían atrapados. La situación se tornaba dramática, ya que las voces de pedido de auxilio eran cada vez más esporádicas. Casi todos los fallecidos y heridos son niños que asistían a clase. También murieron dos mujeres que vivían en una casa lindera. El pueblo es una reliquia medieval del sigo X. La zona fue declarada en emergencia, y se temen nuevos sismos para hoy.
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Roma (ANSA, Reuters, DPA) - Al menos veinte personas, entre ellas dieciocho niños, murieron ayer en la localidad de San Giuliano di Apuglia, en el centro sur de Italia, al quedar sepultadas entre los escombros de una vivienda particular y una escuela, como consecuencia de un sismo de 5,4 grados en la escala de Richter. Los equipos de rescate, junto a perros adiestrados, continuaban anoche salvando personas atrapadas, que se calcula podrían llegar a ser dos decenas, casi todos menores.
Las regiones del centro sur del país más afectadas son Abruzzo, Campania, Abulia y Basilicata. El terremoto tuvo su epicentro localizado en las cercanías de la provincia de Campobasso, donde se derrumbaron algunos edificios antiguos del casco histórico de esa ciudad medieval de 1.200 habitantes. Mientras, en la isla de Sicilia, el volcán Etna continúa desde el domingo en erupción, aunque se estima que la lava no llegará a lugares habitados y los científicos no determinaron aún una conexión entre ambos fenómenos, que podrían repetirse hoy.
Los niños, de entre 7 y 8 años, perecieron después de que se derrumbó el tejado de la escuela primaria a la que asistían. Autoridades de la región confirmaron que había más de cien personas en la escuela en el momento del derrumbe, y se rescataron treinta chicos, varios en estado grave. «Oímos menos gritos, sus voces se están debilitando», dijo anoche uno de los socorristas. Las dos mujeres que fallecieron, de 56 y 90 años, no estaban en la escuela, sino en una casa lindera.
Según informaciones divulgadas por las autoridades, en un radio de 50 kilómetros de Campobasso, cinco ciudades fueron afectadas: Bonefro, Larino, Santa Croce di Magliano, Colletorto y San Giuliano di Apuglia. En esta última, un edifico se desplomó alcanzando un vehículo. El sismo se sintió en varias regiones italianas, y también en Roma.
El ministro italiano para Infraestructura, Pietro Lunardi, declaró el «estado de emergencia» en la zona de Campobasso, mientras el primer ministro Silvio Berlusconi visitó el hospital de Larino, adonde era trasladadas las víctimas.
La pequeña ciudad sacudida por el fuerte terremoto está ubicada en la región Molise (Italia está dividida en 22 regiones) y su origen es longobardo. En el siglo X fue construida una abadía que en los años sucesivos fue donada a la orden de los benedictinos. Creció alrededor de una fortaleza en el siglo XI y actualmente está circundada por extensos olivares. Posee un castillo y una iglesia medieval dedicada a San Giuliano.
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