Total control de la información

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Londres (ANSA) - La pulcritud o la contención mediática fue una de las características de la jornada de ayer, en la que hubo una ausencia absoluta de imágenes que dieran una dimensión real del horror.

Entre la primera explosión de las 8.51, hora local, y la primera conferencia de la policía, pasaron siete horas.

Este dato concreto devela el alto nivel de dosificación de la información por parte de las autoridades británicas, que tuvo su eco en los medios televisivos, que no transmitieron imágenes de muertos, de heridos ni de sangre.

Sólo
Sky News se atrevió a decir que había 45 muertos, anticipándose bastante a las declaraciones oficiales. Esa versión sí recorrió luego las páginas on line de algunos diarios ingleses. Las otras fuentes que dieron a conocer cifras de víctimas fueron extranjeras. Por un lado, una fuente norteamericana que dio cuenta de 40 muertos y, por otro, el ministro del Interior italiano, Giuseppe Pisanu, que indicó 50. La sangre no apareció en cámara, como sí sucedió con los ataques a los trenes en Madrid en 2004, donde murieron 192 personas, lo que permitió a la población española ver la magnitud de la masacre.

Una hora después de la primera explosión en Londres, las televisoras dieron cuenta del «caos» en la ciudad, pero apenas mostraron a algún evacuado o herido por un «incidente» en el subterráneo de la capital británica.
Las cadenas se remitieron a mostrar las calles cortadas y el movimiento a lo lejos de los socorristas.

Los atentados comenzaron a las 8.51, y la conferencia de prensa de la policía fue a las 16. En el interín, a las 11.10, hora local, el ministro del Interior, Charles Clarke, se dirigió a la Cámara de los Comunes, donde habló de «algunos horribles incidentes en Londres».

Si hay algo que la oposición británica criticó al primer
ministro, Tony Blair, desde que asumió en 1997, es el trabajo que los llamados «spin doctors» hacían para publicitar una interpretación favorable de las acciones de gobierno o « manipular» la información.

En su mensaje grabado ayer al pueblo británico, Blair aseguró: «Cuando buscan darnos miedo o debilitar nuestra resolución, no podemos permitirlo. El propósito del terrorismo es aterrorizar a la gente, pero no nos aterrorizarán».

Pese a la polémica, algunos analistas consideran que la gente no necesita imágenes para tener una dimensión real del horror de una acción de violencia como la de ayer.

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