4 de junio 2010 - 23:30

Tras la renuncia anticipada de Hatoyama, el Parlamento japonés eligió al nuevo premier

Naoto Kan.
Naoto Kan.
Naoto Kan fue elegido premier de Japón reemplazo de Yukio Hatoyama, tras haber sido designado también presidente del Partido Democrático (DPJ), de mayoría relativa y en el poder desde el año pasado tras 54 años de dominio casi ininterrumpido del Partido Liberal Democrático (LDP).

Kan, de 63 años, obtuvo 313 votos sobre 480 de la Cámara Baja, contra 116 sufragios logrados por Sadakazu Tanigaki, presidente del LDP, el principal partido de la oposición.

La votación fue refrendada por la Cámara Alta.

Para la elección al frente de su partido Kan obtuvo 291 votos frente a los 129 de su único rival, el diputado Shinji Tarutoko.

Kan, vicepremier y ministro de Finanzas del gobierno de Hatoyama, sostiene la necesidad de un mayor rigor en el balance y de una reforma del sistema fiscal con el aumento del impuesto sobre el consumo.

El nuevo premier presentará su ejecutivo el martes, en lugar del viernes mismo, como se había previsto inicialmente, informó Kan a través de algunos funcionarios de la cúpula del DPJ.

Así se hizo oficial un anticipo de Yoshito Sengoku, ex ministro de Estrategia Nacional al frente de la cartera de Reforma de la Administración Pública en el gobierno de Hatoyama, a quien ahora Kan quiere designar como vocero del Ejecutivo.

La postergación se debe a la voluntad de tener "más tiempo" para asignar los principales ministerios.

En su primera conferencia de prensa, Kan dijo necesitar "tiempo para formar el gobierno, por no tener todavía las ideas claras" sobre los papeles de responsabilidad que asignar.

Prometió, sin embargo, el lanzamiento de la ley para revisar el proceso de privatización del Correo japonés durante la sesión corriente del parlamento, que cierra el 16 de junio: una medida importante para su aliado el People's New Party, encabezado por Shizuka Kamei, ministro saliente de Reforma Postal.

Según los sondeos publicados por el Yomiuri y el Asahi, los dos principales diarios japoneses, el DPJ reconquistó consenso entre los electores, que apreciaron el cambio de dirigencia con la renuncia de Hatoyama.

Para el Yomiuri, que consultó a una muestra de un millar de electores entre miércoles y jueves, quienes declararon su intención de votar por el DPJ en las inminentes elecciones para renovar el Senado pasaron del 14 al 25 por ciento, y del 20 al 28 por ciento en un sondeo análogo del diario Asahi.

En ambos relevamientos, la mayoría de los entrevistados -69 por ciento para el Yomiuri y 62 por ciento para el Asahi- se dijeron satisfechos por la renuncia de Hatoyama, cuyo gobierno tocó en el fin de semana un récord negativo de consenso, bajo el 20 por ciento.

Por su parte los residentes de la isla de Okinawa recibieron con sentimientos contrastados la elección de Kan como premier, renovando el llamado para disminuir el peso de la presencia militar norteamericana sobre la población.

Kan precisó su intención de seguir el acuerdo entre Japón y Estados Unidos de la semana pasada, la controvertida solución que mantendrá en Okinawa la base norteamericana de Futemma.

"Espero vivamente que el nuevo premier del país pueda hacer lo mejor para reducir los peligros relacionados con la base de Futemma", replicó el gobernador de la prefectura de Okinawa, Hirokazu Nakaima.

Nakaima auspició que el nuevo gobierno pueda "reducir considerablemente" el peso de la presencia militar norteamericana en la isla de Okinawa, donde está localizada la mayor parte de las tropas norteamericanas en Japón: casi 27.000 militares sobre un total de 50.000 en todo el país.

En toda la isla, además, hubo manifestaciones espontáneas para subrayar el rechazo a las bases norteamericanas.

La cuestión de Futemma fue uno de los motivos principales del derrumbe del ex premier Hatoyama, que prometió sin éxito trasladar la base fuera de la isla de Okinawa.

Con la designación, Naoto Kan se convierte en el premier número 94 de la historia de Japón, un símbolo de "fuerte sufrimiento" aunque con matices positivos.

El 4 es en Japón el símbolo de muerte, porque la pronunciación de ambas palabras es muy semejante. A tal punto que a menudo los hoteles no tienen piso número 4.

Sin embargo, combinado con el 9 se vuelve positivo. Porque hacen falta dos trazos de lápiz para escribir el 9 y 5 para escribir el 4: en total 7, un número de buen auspicio.

Sin embargo, leído todo junto el 94 tiene un sonido muy semejante a "kurushii", que en japonés significa "fuerte sufrimiento", en sentido físico y psicológico.

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