Tras las sanciones, crece la tensión entre Irán y EEUU
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Las sanciones norteamericanas prohíben los negocios entre cualquier compañía estadounidense y la extensa red de empresas controladas por la Guardia y congela todos sus cuentas y fondos en Estados Unidos, además de presionar a los bancos internacionales a cortar los vínculos con esas firmas.
Rusia y China, los dos aliados de Irán más poderosos, cuestionaron duramente las medidas estadounidense contra Irán.
"Por qué deberíamos agudizar ahora la situación o llevarla a un estancamiento o amenazar con sanciones o acciones militares", se preguntó anoche el presidente ruso, Vladimir Putin, en Lisboa, donde hoy asistió a una cumbre Rusia-Unión Europea (UE).
"No creo que sea meritorio actuar como un loco que corre de arriba a abajo blandiendo una navaja", añadió Putin, citado por la agencia de noticias rusa Itar-Tass.
China advirtió ayer que las medidas de Washington podrían incrementar las tensiones hasta niveles contraproducentes.
"El diálogo y la negociación son la mejor forma de resolver la cuestión nuclear iraní. Imponer más sanciones a Irán cuando la comunidad internacional y las autoridades iraníes trabajan duro para hallar una solución a la cuestión sólo complicará las cosas", dijo la Cancillería china en un comunicado.
Funcionarios describieron las sanciones como las más duras impuestas por Estados Unidos a Irán desde la toma de la embajada norteamericana, en 1979, ocurrida meses después del inicio de la Revolución Islámica que transformó al país en una teocracia.
Washington interrumpió ese año sus vínculos diplomáticos con Irán y desde entonces impuso varias sanciones al país, aunque con pocos efectos.
Las sanciones llegan justo cuando la economía de Irán atraviesa dificilísimos momentos, tras una disparada de los precios registrada este año.
La rampante inflación duplicó y hasta cuadriplicó los precios de los alquileres y las propiedades y los productos de la canasta básica.
El gobierno del presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, también impuso este año un impopular racionamiento de combustibles.
Pese a la insistencia de Teherán en que las sanciones de Estados Unidos y la ONU no afectan al país, algunas prominentes figuras políticas iraníes empezaron a decir que sí causan daño, y en las calles se percibe preocupación por el aumento de precios.
El Consejo de Seguridad de la ONU ya impuso dos tandas de sanciones contra Irán por su negativa a congelar actividades de su programa nuclear y Estados Unidos presiona para que el órgano ejecutivo de Naciones Unidas refuerce sus medidas contra Teherán.




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